GALÁPAGOS, ISLAS ENCANTADAS

Recorrido científico y cultural por varias de las islas.
JUNIO 2005

En junio de 2005 tuvo lugar en Isla San Cristobal la Cumbre Mundial sobre Evolución en las Islas Galápagos. Su realización, y la de futuras ediciones, es un proyecto de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y su Instituto para las Artes y Ciencias en Galápagos (GAIAS), establecido en 2002.

Científicos expertos mundiales aportaron el resultado de los últimos trabajos bajo un amplio enfoque temático. En conferencias y reuniones propiciaron un intercambio de estrategias para el estudio de los distintos aspectos de la evolución, precisamente en las islas que inspiraron las ideas revolucionarias de Darwin y que cambiaron la forma de entender el planeta y la vida en él.

 Entre los participantes cabe destacar a Peter y Rosemary Grant, matrimonio británico, quienes presentaron los datos más recientes sobre radiación adaptativa en los pinzones, a partir de su trabajo en las distintas islas. Los Grant llevan más de cuarenta años realizando sus investigaciones en todo el archipiélago y conocen de primera mano el comportamiento y evolución de estas aves. Aportaron una visión panorámica de las interacciones ecológicas fluctuantes, la evolución genética y los rasgos transmitidos culturalmente. Para finalizar ofrecieron sus resultados más recientes sobre los mecanismos genéticos que dan cuenta de la variación en la forma y tamaño del pico de los pinzones.

 Un dato aportado por Frank Sullowat, historiador científico, fue precisar el lugar de Cerro Tijeretas en Isla San Cristobal, donde Darwin desembarcó para iniciar su recorrido por las islas.

 Lynn Margulis hizo hincapié en los avances científicos que han demostrado la validez de su teoría sobre la endosimbiosis seriada, así como de la función de componentes biológicos que contribuyeron a la evolución de las distintas formas de vida.

La supervivencia del más apto en la lucha por la vida, Margulis la considera una apreciación limitada o sesgada del darwinismo. Ella añade, que no opone, la aportación de la simbiosis a la evolución con pruebas fehacientes. Y así es reconocida como una de las científicas más importantes en biología.            

En palabras de la propia Margulis, “la vida tiene un origen común, único. La evolución no es una acumulación de azar. Es la simbiosis aprovechable. Ha mostrado ejemplos de asociaciones que comportan cambios evolutivos, simbiogénesis, es decir aparición de nuevos comportamientos y morfologias, nuevas vías metabólicas… En la evolución cuenta y mucho la simbiosis, diferentes tipos de seres vivos que viven juntos. Y la simbiogénesis se produce cuando diferentes tipos de microorganismos dan lugar a nuevas células por fusión o por nuevos órganos. Es a eso a lo que me refiero cuando digo que 1 + 1 es igual a 1, el nuevo organismo”.

Lynn Margulis estudiando, trabajando

En el mismo sentido, aunque sobre aspectos concretos de sus estudios, fue la presentación de Geoff MacFadden sobre simbiontes plastidios (chromalveolados) que contienen cloroplastos, y que han sufrido un doble proceso de endosimbiosis a lo largo de su historia evolutiva. Lo confirma el hallazgo de algas eucariotas secuestradas en el citoplasma de otra célula eucariota.

Previo a la celebración del congreso, un grupo de asistentes se habían inscrito en uno de los cruceros que la organización ofreció. Tuvimos la oportunidad de recorrer durante unos días, las islas San Cristóbal, Lobos, Plazas, La Española y Santa Cruz acompañados de un guía que ofreció explicaciones detalladas de los lugares visitados y de la vida en ellos. Algunas de las fotografías son de esas visitas, por tierra y mar.

Y sigue un popurrí, de turismo, historia, curiosidades, documentación, a partir de las impresiones que las islas producen en el visitante, concretamente en quien esto escribe.

Visita guiada de los participantes en el congreso
 INTRODUCCIÓN

El archipiélago de las Galápagos no estuvo adscrito a ningún estado hasta 1832 en que Ecuador tomó posesión como parte de su territorio. Tanto su historia geológica como política son recientes, en términos geológicos la edad que se le atribuye se sitúa entre los cinco y los siete millones de años, aunque hay autores que aumentan ese margen hasta los diez millones [2,6].

El conjunto de islas, trece son las principales, e islotes rocosos con una extensión de unos 8000 km2, su distancia a la costa de Ecuador es de cerca de 1000 km. Se asientan sobre la placa de Nazca y emergieron del Pacífico tras erupciones volcánicas submarinas [2,6,]. Una formación de lava y roca que ofrece la peculiar panorámica de las islas también llamadas encantadas, por su visión quasi fantasmagórica desde la distancia. Galápagos sufre una intensa actividad volcánica, propio de formaciones jóvenes. Las últimas erupciones son de 1979, 1982 y 1998 en Cerro Azul, isla Isabela, o en 2005 en Fernandina al parecer la más activa. Con más o menos intensidad se producen con frecuencia. La altura de los volcanes puede ser de 10.000 metros desde las profundidades submarinas [6]. En 1979 fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco y Reserva de la Biosfera en 1984 [1] La formación exclusivamente volcánica del archipiélago, que nunca estuvo físicamente unido al continente, explica las características distintivas de su fauna y flora. La explicación más extendida es que, en el caso de los reptiles, llegarían en balsas o ramajes desde el continente y en el de las aves que aprovecharían las corrientes de aire que confluyen en las islas. Las semillas de los diferentes tipos de vegetación pudieron llegar adheridas a los propios animales, en sus estómagos y heces. También tienen una función transcendental las corrientes de Humboldt, fría y la más cálida del Niño, corrientes que igualmente tuvieron un papel destacado en la desviación de embarcaciones de sus rutas y que forzaban la búsqueda de refugio en el archipiélago.

Erupción en Cerro azul. Isabela es la más extensa de las islas
DESCUBRIMIENTO

En 1535 Fray Tomás de Berlanga, obispo de Panamá, navegaba hacia Perú comisionado por Calos V cuando corrientes marinas desviaron el curso de su nave. «yo tomé la altura para saber en qué paraje estaban estas islas, y están donde medio grado hasta grado y medio de la Equinoccial, a la banda del Sur» [3]. A la vista de tierra y ante la precariedad de su situación, los tripulantes decidieron recorrer la isla en busca de agua. El prelado informó al rey de su hallazgo. La primera descripción de rocas volcánicas, tortugas gigantes, iguanas y otras especies se debe al obispo que no salía de su asombro ante aquellos extraños animales que parecían más de la leyenda que de la realidad. La figura 2 muestra el conjunto de islas del Archipiélago. “… en diez de Marzo, vimos una isla; e porquen el navío no abia más agua que para dos dias, acordaron de echar la barca e salir en tierra por agua e yerba para los caballos, e salidos no hallaron sino lobos marinos, e tortugas e galápagos tan grandes, que llevaba cada uno un ombre encima…” [4].

Tomás de Berlanga, conciliador y reconocido por sus méritos, se preocupaba por la suerte de los habitantes de los territorios descubiertos, era lo que podríamos decir un defensor del medio. En sus cartas al emperador y otros destinatarios manifiesta el respeto que merecen las especies animales al tiempo que practica su faceta de entendido en agricultura. Pozo Gutiérrez [4] dice “en su carta del 15 de diciembre de 1538 manifiesta su preocupación para que no se saquen perlas del mar con red, por el destrozo ecológico que esto representaba, y sí con el método tradicional”.

Mapa de las islas Galápagos.
GEOLOGÍa

La parte sólida de la Tierra, la litosfera, está formada por placas sometidas a movimientos de presión y choque entre ellas. Es la tectónica de placas. Las placas que originaron las islas Hawaii y las Galápagos, de origen volcánico, son la del Pacífico y la de Nazca. La de Nazca, sobre la que se asientan las Galápagos, se mueve a una velocidad aproximada de 7 cm/año. Cuando los picos o penachos van alcanzando la litosfera se calientan y se aplanan y la cima sufre una gran pérdida de presión por debajo de la superficie y se va forma de lava. La litosfera entonces se resquebraja y la lava fluye hacia la superficie [8]. Cuando sucede de manera continua se van formando los volcanes con la consiguiente aparición de las islas si el proceso se da en el mar. Las placas tienden a moverse linealmente, de lo que resulta una cadena de islas o archipiélago, como los ya mencionados de Hawaii y Galápagos. Debido a ese proceso de formación, un extremo de la cadena es mucho más antiguo que el otro. En Galápagos, isla Española, situada en la parte más oriental, es la más antigua, con unos cinco millones de años y de pequeño tamaño debido a la erosión, y la más joven, la más occidental, Fernandina, de sólo unos siete mil años [2,6].

explotación

Hasta 1569 las Galápagos, que no figuraban en mapa alguno, aparecieron en el mapa elaborado por Gerardus Mercator (1512–1594), cartógrafo y matemático flamenco. Piratas, balleneros, aventureros diversos y colonos utilizaron las islas durante siglos como refugio, excavando cuevas en las rocas, que todavía son visibles, y cazando los grandes animales para aprovisionamiento de carne y aceite. El resultado fue la drástica reducción de las tortugas y en algunas islas su exterminio. El total de ejemplares existentes se sitúa en 15.000, cuando su número en tiempos del descubrimiento de las islas había podido llegar a 250.000 [8].

Tortuga gigante en Isla Sta, Cruz
Asentamientos humanos en Galápagos

Hay que distinguir entre los asentamientos con una intencionalidad de permanencia y los que fueron fruto de la casualidad, como el propio descubrimiento de las islas, o los que de manera ocasional buscaban refugio, provisión de alimentos, reparación de embarcaciones, y con el tiempo, visitas de recreo y prospección de interés científico.

La captura de tortugas parece que fue iniciada por Ambrose Cowley, británico, que participó en expediciones piratas. En 1684 había cartografiado las islas designándolas con nombres ingleses que aún siguen figurando junto a los dados por los españoles y, posteriormente, por el gobierno ecuatoriano al incorporar el archipiélago a su territorio. Los piratas, algunos de cuyos jefes, como el propio Cowley, eran personajes de alcurnia, estaban apoyados por el gobierno británico con el objetivo de atacar los barcos españoles cuando volvían cargados de sus posesiones en tierras de ultramar.

Las relaciones entre las potencias eran cambiantes, entonces y en otras épocas, obedeciendo a intereses estratégicos y económicos. En aquel período, cuando Inglaterra y España firmaron la paz, los piratas dejaron de recibir ayuda lográndose una relativa calma en ese aspecto. Después de la piratería, una vez que el archipiélago fue suficientemente conocido, se convirtió en lugar de paso de los barcos balleneros, ingleses y norteamericanos principalmente, que capturaban las tortugas como alimento para sus travesías. La labor era completada por los cazadores de focas, lobos marinos y otros animales. Uno de los promotores en la imparable caza de ballenas hasta casi el exterminio de algunas especies, fue James Colnett, marinero inglés (volveremos a él en el apartado Curiosidades). Esa actividad incontrolada se practicaría durante buena parte del siglo XIX.

Entre los individuos que habitaron un tiempo alguna de las islas, está el caso del irlandés Patrick Watkins quien hacia 1800 llegó a isla Floreana, al parecer abandonado por la tripulación del barco inglés en el que navegaba. Se le considera su primer habitante. Cultivó la tierra obteniendo patatas y legumbres que cambiaba por ron (que también consumía a su antojo) a los marineros de los barcos que se detenían en busca de provisiones. Sin embargo, una ambición desmedida le llevó en diversas ocasiones a atacar a las pequeñas embarcaciones que se aproximaban desde el barco que, al no poder atracar en la isla, permanecía mar adentro. Se dice que prácticamente convirtió en esclavos a los marineros que llegaron en esas barcas, que ocultaba o destruía. De lo poco que se sabe de este sujeto ha llegado la descripción del capitán David Porter que en una de sus travesías tuvo ocasión de conocerlo y que lo describe como de aspecto horripilante que infundía pavor.

Al parecer en una de las lanchas robadas abandonó la isla en 1809, llegó a Guayaquil, y de allí a Paita en Perú, donde fue detenido y se pierde el hilo de su aventura que pudo durar algunos años más.

Al poco de la anexión a Ecuador en 1832, isla Floreana recibió habitantes involuntarios, eran soldados, condenados que fueron deportados a la isla y que bajo la dirección de un prócer se dedicaron a la agricultura y la ganadería. Todo ello con la consiguiente introducción de animales y plantas ajenos al medio que supusieron un claro riesgo para las especies autóctonas. La utilización de la isla como destierro de prisioneros y explotación de recursos siguió adelante con dramáticas consecuencias, para los condenados, en ocasiones para sus caciques y también por la aniquilación de tortugas, lobos marinos y otros animales. Hay que tener en cuenta que, una vez descubiertas, las islas se convirtieron en lugar de paso y visita para embarcaciones de recreo. Fueron numerosos los visitantes ilustres, así como científicos interesados que repostaron allí ya que el conjunto de las islas devendría un auténtico paraíso para los naturalistas. Dos expediciones de ese tipo fueron las más importantes, la de Alessandro Malaspina (1754–1810), marino siciliano al servicio del rey de España que dio la vuelta al mundo y la de Charles Darwin en 1831, sobre la que volveremos más adelante.

Otros asentamientos fueron en San Cristobal, una colonia fundada por Manuel J. Cobos en 1866 llamada “El Progreso”. Cobos implantó el cultivo de la caña de azúcar y del café, consiguiendo una gran producción y éxito en las actividades que emprendía. Para el trabajo, se valía de los prisioneros enviados por el gobierno pero generalizó un régimen de despotismo y crueldad que finalmente le costaría caro. La inminente rebelión de sus trabajadores y la oposición a sus métodos inhumanos por parte de su ayudante personal acabó con su vida en 1904. Los implicados fueron absueltos en el juicio [1].

Una función muy diferente es la que se ha estado llevando a cabo en el Plan de Cooperación 2005–2008 entre la Agencia Española de Cooperación y el Gobierno de Ecuador dentro del Convenio sobre Biodiversidad [1].

A partir de 1926 fueron llegando grupos de noruegos que buscaban llevar adelante negocios prósperos y se asentaron en Floreana y en Santa Cruz para explotar los recursos pesqueros y agrícolas. Para cualquiera con pretensiones de permanencia era imprescindible la dedicación a la agricultura a fin de asegurar la subsistencia. Sin embargo, la pretensión de afianzar negocios lucrativos con la pesca no cumplió las expectativas por lo que hacia 1929 fueron abandonando las islas.

Durante la Segunda Guerra Mundial parte del Archipiélago fue base militar de Estados Unidos. Concluida la guerra Isla Isabela, sirvió de Colonia Penal para el encarcelamiento de aquellos a quienes el gobierno ecuatoriano sometió a distintas condenas, delincuentes o bien opositores políticos, y que estuvo en funcionamiento desde 1946 hasta 1959. Se hicieron campamentos en diversos cerros, siendo el llamado Alemán el que es descrito como uno de los más atroces. Los presos tuvieron que construir un extenso muro cargando las piedras desde largas distancias. Una actividad sin sentido si la pretensión era que quedaran encerrados ya que incluso sin ese muro las posibilidades de escapatoria eran nulas. El triste nombre de Muro de las lágrimas no necesita de más descripción:

Se calcula alrededor de 500 especies endémicas, aunque se han introducida otras. El proceso de llegada e implantación de especies vegetales y animales tuvo que ser lento. Todas las formas fueron llegando, por mar y aire y en el interior, o adheridas, a los diferentes tipos de animales e insectos que consiguieron arribar. Scalesia es una representación de la vegetación mejor adaptada a los climas tropicales secos y de transición y es aprovechada por una variedad de aves terrestres a quienes sirve de refugio. Otras especies vegetales son los manglares (en zonas costeras), cactus y palo santo (zonas áridas), orquídeas, musgo, helecho, líquenes en zonas (húmedas) así como hierbas y pasto en diferentes áreas.

Área de la antigua hacienda Progreso con el anuncio del programa de cooperación española. En la foto el arqueólogo Eudald Carbonell
Manglares
Scalesia
FAUNA

Han sido catorce subespecies de tortugas gigantes. Tres de ellas extinguidas y una cuarta, representada por un solo ejemplar macho, Solitario Jorge que, con una edad estimada de 100 años murió en 2012 en la Estación Científica Darwin, a cuyo cuidado se encontraba. La longevidad de estos animales puede llegar hasta 150 años y su peso oscila de 150 a 270 kilos. Como se ha comentado, estuvieron al borde la extinción debido a su caza tanto para alimento como para el aprovechamiento del aceite, que también afectó a los lobos marinos. Semejante barbarie estuvo a cargo los barcos que entraban para aprovisionamiento y del propio del país. Una vez reconocido el valor y el interés de las islas para el estudio de la naturaleza y evolución de la vida, se les prestó atención mundial y nacional. Instituciones para la investigación y conservación de la biodiversidad y para la educación ambiental son la Estación Científica Charles Darwin, desde 1964 en Santa Cruz, y el Servicio del Parque Nacional de Galápagos. También otras instituciones como la Universidad de San Francisco de Quito que organizó en 2005 la Cumbre de la Biodiversidad en San Cristobal con la participación de un nutrido grupo de científicos expertos entre los que figuraban Lynn Margulis y Ricardo Guerrero.

Es en Isla San Cristobal, donde se encuentra la galapaguera, creada para la conservación y bienestar de la población de tortugas terrestres de la isla, Geochelone Chamensis.

Muro de las lágrimas en Isla Isabela
UNIVERSO ANIMAL

De los pinzones de Darwin (Finches) existen 13 especies muy parecidas entre sí, que evolucionaron a partir de un ejemplar. Su pico atrajo la atención de Darwin al observar cambios que consideró adaptativos. Otras, entre las numerosas aves son el piquero de patas azules, las fragatas o rabihorcados, mostrando los machos su buche rojo inflado en época de apareamiento. La gaviota de lava (especie más raras del mundo). Están también el albatros ondulado, solamente en isla Española, el cormorán no volador en Isabela y Fernandina aunque con pocos ejemplares. Otras especies y numerosas son los tiburones y los lobos marinos y, en menor número, los pingüinos. Las iguanas de tierra y de mar, aparecen en grupos muy numerosos y es fácil verlas y aproximarse a ellas.

Galapaguera en Isla St. Cristobal. Organizador del congreso y E. Carbonell
Aspectos sociales

Son muchos los intereses que hay que congeniar para un futuro que contemple la preservación de las islas, algo que no está en modo alguno garantizado. En materia de sostenibilidad, las dificultades son siempre las mismas, los intereses de la población frente a las necesarias medidas para conservar unos ecosistemas cuya fragilidad sufre las consecuencias de la actividad humana. El crecimiento imparable de la población supone una parte del problema. Baste mirar el censo de 1950 que arroja un número de 1346 habitantes en el conjunto de las islas, cantidad que en el año 2000 se estimaba en 17.000 y en 2015 alcanzaba los 25.000. Y a todo ello hay que añadir el turismo en ascenso que ya supera el número de 60.000 individuos al año.

Isla Lobos en St. Cristobal. La autora ante iguanas de indiferentes a su presencia.
Lobos marinos
Piqueros de patas azules
Curiosidades

En Isla Floreana se “instaló” la primera “oficina de correos”. Pudo ser de manera más o menos espontánea por parte del capitán inglés, James Colnett, durante una expedición realizada por encargo de la corona británica en 1793. Colocó un barril cerca de la playa donde se depositaban la correspondencia y otros envíos, que eran recogidos por los barcos que arribaban a la isla y enviados a sus respectivos destinatarios. También se producía el proceso inverso. Se le asignó el nombre de “Bahía Post-office, de la que todavía quedan vestigios [6].

 “Oficina de correos” en Floreana

Historias truculentas ocurrieron también en Floreana que, corregidas y/o aumentadas, fueron carnaza para la prensa amarilla de la época en Estados Unidos y en Europa. Sus protagonistas, sin conocimiento previo entre ellos, llegaron en fases separadas. En 1929, la pareja formada por Dora Strauch y Friedrich Ritter, alemanes, que buscaron y encontraron en la isla el modo de vida deseado, naturaleza y aislamiento que les permitiera llevar una vida natural procurándose su propia subsistencia como colonos solitarios. Con poca diferencia fue el matrimonio Wittmer, también alemanes, Heinz y Margaret con su hijo y un par de perros. Ella llegaba embarazada. Y poco después apareció la que proclamaba su título de baronesa, la austríaca Eloísa von Wagner, con tres acompañantes masculinos. Mujer que presumía de poderosos contactos, la baronesa recibía la visita personajes famosos, millonarios y políticos en el curso de sus crucero, a quienes alojaba en el “hotel” que se hizo construir, “El Paraíso”.  

Los acontecimientos acabaron en tragedia para algunos, el Dr. Friedrich Ritter murió repentinamente, y en 1934 uno de los amantes de Eloísa, Rudolf Lorenz, también apareció muerto en una playa, junto con otro de los hombres, no se sabe si intentando huir. De la baronesa y otro de sus compañeros nunca se supo nada más. Las relaciones entre los tres grupo fueron del todo menos cordiales. Tanto es así que años más tarde Dora Strauch escribió un libro al que tituló Satán llega al Edén, lanzando acusaciones contra Margaret Wittmer. Esta, a su vez, respondió con otro libro, Floreana, lista de correos, ofreciendo su versión de los hechos y una detallada descripción de las relaciones entre ellos. Además de referirse a ese conjunto humano, el libro constituye el relato de una colonización familiar en un medio inhóspito [10]. La autora murió en el año 2000 a los 96 años. Sus descendientes continúan en la isla y en Guayaquil dedicados al negocio del turismo.

Darwin y las Galápagos

Si hay dos términos que aparecen indisolublemente asociados son los de Darwin y Galápagos. Todo sucedió en la expedición exploratoria de la Patagonia y Tierra del Fuego, con Darwin a bordo del HSM Beagle, al mando del capitán Robert FitzRoy (1805–1865). Un viaje que se alargó cinco años, de 1831 a 1836, que serían de los más productivos para el desarrollo de la biología y otras disciplinas relacionadas, con pocos más medios que la observación y la recolección como elementos sometidos a la curiosidad y al raciocinio. Darwin emprendió el viaje que habría de cambiar el rumbo no solo de la biología sino del conocimiento, el debate y la controversia del origen y evolución de la vida [7]. Y a la vez fue el germen para ideas que con el tiempo y, contra todo razonamiento irían ganando adeptos. Así, fueron creciendo y afianzándose sin ninguna base movimientos ideológicos como el creacionismo, la eugenesia y más recientemente el diseño inteligente, eufemismos para enmascarar y extender ideas carentes de base que solo obedecen a intereses de determinados sectores.

No son muchas las teorías que han supuesto una piedra angular para el progreso continuado de la ciencia. Los trabajos de Darwin, que dieron lugar a su teoría evolutiva según la selección natural es una de ellas. Algo que, aún reconociendo la importancia de sus ideas e interpretaciones, ni él mismo calibraría su alcance. Las especies (concepto al que también se refirió y sobre el que postuló) están sometidas a cambios evolutivos que suponen una adaptación al medio que se transmiten a las siguientes generaciones y permiten su supervivencia. Es la supervivencia del más apto en el sentido del que más eficazmente es capaz de adaptarse a su medio realizando los cambios apropiados en su organismo. El pico de los pinzones fue una de las carácterísticas observadas que daban valor de evidencia [7].

Es bien sabido que El origen de las especies se publicó en 1859 agotándose de forma inmediata los primeros 1500 ejemplares de la edición. Era una época de un gran interés científico y cultural con la pujanza de nuevas ideas, algunas de ellas compartidas y otras discutidas e incluso denostadas, pero de una provechosa actividad investigadora e inquisitiva, teniendo en cuenta los recursos y conocimientos del momento. Durante los años siguientes y llegando incluso hasta nuestros días ha habido una apropiación indebida de los conceptos darwinistas, especialmente los relacionados con la supervivencia del más apto. Esa apropiación dio lugar a finales del siglo XIX a movimientos eugenésicos que, durante la segunda guerra mundial, tuvo una trágica aplicación por parte de Hitler y sus secuaces en su intento de expandir la raza aria en su total pureza y, en consecuencia, la eliminación de las otras “inferiores”. En otros ámbitos se han relacionado los conceptos darwinistas a aspectos de socialización, arguyendo la falta de aptitud de quienes no logran el éxito en su vida. No hace falta mucho ingenio, del que al parecer hay una gran carencia, para darse cuenta que esa concepción interesa a determinados estamentos/individuos para justificar la anulación de derechos y perpetuar situaciones de servidumbre, mansedumbre y pobreza.

La visita al Parque Natural de las Galápagos está “controlada”. Los visitantes reciben una serie de instrucciones que tienen que respetar para evitar el deterioro de este “paraíso natural”. Responsabilidad y respeto son absolutamente necesarios para disfrutarlo con todos los sentidos. Vale la pena; el placer que se obtiene es único y perdura en el recuerdo como una de las vivencias más extraordinarias.

Pinzones

Bibliografía

1. Araucaria XXI (2005). Galápagos. Conservación y desarrollo en las islas encantadas. Proyecto integral AECI-Parque Nacional Galápagos.
2. Beebe W (1988). Galápagos: World’s end. Dover Pub. Inc
3. del Busto JA. El descubrimiento de las Islas Galapagos por el obispo Fray Tomás de Berlanga. BIRA, Lima, 12:85·91
4. del Pozo Gutiérrez I (2018) Fray Tomás de Berlanga, descubrido de las Galápagos. Revista de historia.
5. Gómez de Melenchon I (2005). Galápagos. El proyecto fotográfico Genesis de Sebastiao Salgado. Magazine La Vanguardia.
6. Jackson M H (2002). Galápagos. A natural history. University of Calgari Press, Calgary, Canada.
7.  Moorehead A. (1980). Darwin. La expedición en el Beagle (1831–1836).
8. Ortega P, Burgos E. (2005. .Ecuador, guía total. Grupo Anaya.
9. Wikipedia [2018]. Galápagos.
10. Wittmer M (1982), 3ª. Ed. Floreana, lista de correos. Ed. Juventud

Fotografías

Fig. 1. Lynn Margulis.
Fig. 2. Visita guiada de los participantes en el congreso CChica.
Fig.3. Erupción Cerro Azul. Fig. 11 Correos, [6]Fig.
4. Mapa de las Islas Galápagos Araucaria [1]
Fig.5. Tortuga gigante en Isla Santa Cruz. CChica
Fig. 6. Hacienda El Progreso. CChica
Fig. 7. Muro de las lágrimas [1]
Fig.8. Scalesia, manglares, orquídea [1,6] cactus. CChica,
Fig. 9. Galapaguera. CChica
Fig. 10, Iguanas, Lobos, piqueros CChica
12. Pinzones, Moorehead A
Portadas: Fragata [6]. Puntos de libro, Jaime Domínguez Rodas,
Darwin, [7], Origen de la species. Edición facsimile de Ed. Atheneu, NY 1067

ALEJANDRIA. FARO Y GUÍA DE CIENCIA Y HUMANIDADES

INTRODUCCIÓN

Hay ciudades que se convierten en destino y meta antes de conocerla, de pisar sus calles, adentrarse en sus rincones y contemplar sus monumentos o lo que quede de ellos. El arte, en todas sus formas tiene mucho que ver con todo ello porque, junto con la evocación de la realidad. introduce elementos percibidos por quienes captaron su esencia alimentada por las propias sensaciones. Alejandría es una de esas ciudades y gran parte de esa esencia se destila en las obras de Lawrence Durrell y su Cuarteto de Alejandría [3], Edward M. Forster con Alejandría, Faros y Farallon [5], Constantino Cavafis y su obra poética [10] y, más recientemente, Terenci Moix [12] con varios libros dedicados a Egipto y Alejandría. Sumergidos en las profundidades de la ciudad nos dejaron un retrato de la ciudad que, a sabiendas, mitificaron. Pero hubo más, mucho más. Los personajes históricos que modelaron la ciudad con sus luchas, ambiciones, pero también con su deseo de establecer un lugar que, partiendo de la idealizada cultura griega, se convirtiera en patria compartida del saber, donde filosofía, ciencia, iluminaran a modo de faro el universo conocido. Cierto que hay buena parte de misticismo en estas consideraciones porque nada de lo logrado fue de manera gratuita, antes a costa de conflictos, sangrientos en bastantes ocasiones. Alejandría puede vanagloriarse de haber albergado y habernos legado un cúmulo de saber a través de Personajes que ocupan un lugar en la historia, del pensamiento y de la filosofía, si es que ambos representan algo distinto, y de la ciencia. El circuito turístico de Egipto es tan amplio y a la vez tan concentrado temáticamente, que Alejandría no figura como destino principal. Por eso, las visitas a los lugares “de interés” no tienen la aglomeración que se encuentra en las pirámides, tumbas y templos o en el museo de El Cairo, y lo mismo sucede en las calles y mercados donde es más fácil participar del ajetreo con una relativa calma. Hace unos años la tumba de Cavafis no figuraba en los circuitos, y era posible contemplar sin agobios el pedazo de tierra que cubre al poeta, y leer o recitar con voz emocionada a plena luz del sol alguno de sus poemas. En esa orilla mediterránea donde el Nilo desborda sus aguas, antaño en cinco o quizá seis brazos, hoy en dos, Alejandría se despierta cada mañana con el canto del muecín llamando a la oración. La huella tan lejana de tantos y tantos que forjaron su historia y conformaron una gran cultura permanece intacta, si acaso acrecentada por la mirada y la poesía de quienes siglos más tarde captaron la esencia de una ciudad que albergó la sabiduría de todos los tiempos. Y fue un tiempo en que mientras fue sabia, fue rica en los más hermosos dones. Pero eso fue antes de que el fanatismo enterrara bajo el agua y en la arena su memoria de piedra y pergamino y desollara las ideas. Con el péndulo del tiempo y de los acontecimientos, Alejandría, como realidad o como idea puede volver a avivar la llama que durante siglos la definió. Hace unos años que se inauguró la Bibliotheca Alexandrina y qué mejor realización para atraer y desplegar lo mejor que el intelecto humano, cuando se basa en el respeto, es capaz de producir.

ALEJANDRO MAGNO

Alejandro nació en Pella, Macedonia, en el 356 AC y murió en Babilonia en 323 AC. Sucedió muy joven a su padre, Filipo II de Macedonia, que había sido asesinado en el 336, y que se había ocupado de que su hijo recibiera una preparación militar esmerada. No descuidó, no obstante, la formación intelectual de la que se encargaría Aristóteles (384–322 AC) tambén macedonio.

Su corta vida fue una continua y exitosa lucha contra el imperio persa. Tras su conquista se hizo proclamar emperador emprendiendo nuevas campañas que le convertirían en dueño del Asia central y del actual Afganistán. Hubo de renunciar a continuar avanzando hacia el este por el amotinamiento de sus tropas, agotadas por tan larga sucesión de batallas y conquistas.

Alejandro descubrió el refinamiento y civilización de los orientales. Quiso unificar a los griegos con los persas en un único imperio en el que convivieran bajo una cultura integradora. Para ello había incorporado un gran número de soldados persas en su ejército y organizó en Susa la “boda de Oriente con Occidente”; el matrimonio simultáneo de miles de macedonios con mujeres persas [19]. Él mismo, que a lo largo de su corta vida tuvo varias esposas y amantes, se casó allí con dos nobles orientales, una princesa de Sogdiana y la hija de Darío III, Barsine. Susa había sido conquistada por Alejandro sobre el 330 AC. Era una antigua ciudad del imperio persa, situada al este del Tigris en lo que es actualmente Irán.

Llevó a cabo la unificación monetaria, se construyeron carreteras y canales de riego y abrió las puertas al desarrollo comercial con expediciones

geográficas como el descenso por el Indo y la costa persa del Índico y del golfo Pérsico hasta la desembocadura del Tigris y el Éufrates. La fusión cultural impuso el griego como lengua común (koiné). Y se fundaron numerosas ciudades, buena parte de las cuales con el nombre de Alejandría, la principal en Egipto.

La muerte temprana de Alejandro a los 33 años pudo deberse al paludismo, aunque se sugieren otras causas, incluso envenenamiento, sin dejar de lado los excesos en la comida y en la bebida, tan usual en aquellos tiempos. El imperio creado se desmoronaba. En las luchas sucesorias murieron las esposas e hijos de Alejandro, y el imperio quedó repartido entre sus generales (los diádocos): Seleuco, Ptolomeo, Antígono, Lisímaco y Casandro. Los estados resultantes fueron los llamados reinos helenísticos, que mantuvieron durante los siglos siguientes el ideal de Alejandro de trasladar la cultura griega a Oriente, al tiempo que las culturas orientales penetraban en el Mediterráneo [5,19].

FUNDACIÓN: SUEÑO Y REALIDAD

Año 332 AC., Egipto se encuentra bajo dominio persa aunque a punto de caer vencido ante las tropas de Alejandro Magno quien, tras derrotar a Darío III, es aclamado por el pueblo egipcio, al verse liberados del sometimiento al poder persa que ocupaba el país. Egipto estuvo bajo domino persa, con alguna interrupción desde el 525 al 332 AC [4] El último período persa había estado marcado por numerosas insurrecciones hasta la llegada de Alejandro. Su acierto fue mostrar respeto y tolerancia hacia la civilización egipcia, religión, deidades y costumbres, manteniendo su devoción hacia la cultura griega y su empeño en propagar el helenismo [5]. La conquista del país, añadida a sus triunfos bélicos, supuso una expansión cultural e intelectual que se inserta en el llamado período helenístico y que va desde el 323 AC al 30 AD y que

supone el afianzamiento de la cultura griega. Algunos historiadores prolongan este período hasta la muerte del emperador Teodoio el Grande en 395.

En abril de 331 AC. Alejandro llegó hasta la costa descendiendo el Nilo. En el delta escogió la aldea pesquera de Rakotis para fundar la ciudad que llevaría su nombre. Fue muy buena elección ya que estaba resguardado de las fluctuaciones periódicas del río, pero cerca de su curso lo cual permitía la llegada de las mercancías al puerto. Ya en fecha muy anterior (aprox. 600 AC) se había empezado a construir un canal para unir el Mar Rojo con el Mediterráneo a través de los brazos del Nilo. La obra costó muchas vidas humanas y sufrió diferente suerte a lo largo de los años, grave deterioro, prolongación, abandono que en alguna ocasión se debió al presagio del oraculo, que avisaba que sería beneficioso para el extranjero (enemigo). Darío I (522-486 AC) lo mandó reconstruir de nuevo y fue prolongado hasta el Mar Rojo por Ptolomeo II Filadelfo (308–246 AC).

El Canal de Suez que conocemos constituye por sí mismo una historia de intereses políticos en la que no nos vamos a detener. Solamente señalar que el sueño de unir el Mar Rojo con el Mediterráneo, cuya diferencia de nivel se comprobó que era mínima, se pudo conseguir. Las obras se iniciaron en enero de 1856 y el canal se inauguró en noviembre de 1869. Una flota de 48 navíos lo recorrió por primera vez.

Alejandro encomendó el diseño de la ciudad a su arquitecto Dinócrates de Rodas. La cercana isla de Proteo, a la que llamaban Faros, quedaría unida a la ciudad por un dique de una longitud de siete estadios (185 m cada estadio), razón por la cual sería conocida como Heptastadio (Επτασταδίων). La construcción del dique dio lugar a dos puertos, el Portus Magnas o gran puerto, el más importante de la ciudad antigua, y el Portus Eunostos o puerto del buen regreso, designado en la actualidad como puerto de Alejandría. En el gran puerto atracaban barcos procedentes del Mediterráneo y del Atlántico con ricas mercancías, bronce, estaño, algodón,

sedas. El faro fue construido en la isla del mismo nombre, por el primer Ptolomeo, alrededor del 280 AC siendo su arquitecto Sóstrato de Cnido. Dos terremotos ocurridos en 1303 y 1323 causaron su destrucción. Exploraciones submarinas de los últimos años parecen confirmar que bastantes de los restos hallados en el fondo del mar son del faro.

El lugar lo ocupa hoy el fuerte Quaitbey, una robusta y hermosa construcción árabe del siglo XV, erigido como sistema defensivo y de vigilancia.



http://ce.eng.usf.edu/pharos/alexandria/History/guide.html

Dinócrates trazó la ciudad según un plan hipodámico, sistema que se venía utilizando desde el siglo V AC. Es un diseño urbano que se caracteriza por una distribución de calles rectilíneas que se cruzan en ángulo recto Consistía en una gran plaza, una calle mayor de treinta metros de ancho y seis kilómetros de largo que atravesaba la ciudad, con calles paralelas y perpendiculares, disponiendo de conducciones de agua. Administrativamente la ciudad se dividió en cinco distritos a los que se nombró por las primeras cinco letras del alfabeto. Los palacios se construyeron en la línea marítima y en el centro los edificios públicos. El joven Alejandro se fue de Egipto para continuar sus luchas contra los persas y nunca alcanzaría a ver su ciudad construida, que se convirtió en una metrópoli opulenta durante el reinado de sus sucesores, los Ptolomeos.

PERÍODO PTOLEMAICO (323-20 AC)

A la muerte de Alejandro se sucedieron las disputas para gobernar los territorios conquistados que finalmente serían repartidos entre sus generales, siendo asignado Egipto a Ptolomeo, hijo de Lagos, que reinaría bajo el nombre de Ptolomeo I Sóter. Era el año 323 AC

El primer Ptolomeo demostró ser un buen gobernante. Además de establecer alianzas políticas se dedicó a la construcción y mejora de las comunicaciones y, muy especialmente a la magnificencia de Alejandría. Además de la grandiosidad de los edificios palaciegos, se inició la construcción del Museo (Μουσείον), que albergaría la biblioteca, proyecto encargado a Demetrio de Falera, donde se llegó a reunir todo el saber de la época. En el centro de la ciudad se ubicó la Asamblea, las plazas, los mercados, los centros religiosos, los baños, los gimnasios, los estadios y demás edificios públicos y necesarios para los hábitos de entonces. Algunos de estos grandiosos edificios serían acabados reinando Ptolomeo II

Philadelphus hijo del anterior y a quien al parecer se debe el aspecto general que tomó la ciudad.

Alejandría se convirtió pronto en el centro de la cultura griega y contribuyó a helenizar el resto del país. Cuando los romanos tomaron el poder todo Egipto era bilingüe. El arte y la arquitectura era lo único que se mantenía propiamente egipcio. En palabras de Forster, el Museion fue el mayor logro intelectual de la dinastía. Se trataba de una enorme edificación con salas de lectura, laboratorios y sala de anatomía, observatorios, biblioteca, refectorio, parque y jardín botánico y zoológico. La parte de mayor importancia, fue sin duda la biblioteca. Allí estudiaron e investigaron gramáticos alejandrinos que determinaron las leyes de la retórica y la gramática, geógrafos que diseñaron mapas del mundo y filósofos, entre otros.

Personajes tan famosos como Arquímedes, Euclides, Hiparco de Nicea, que explicó la trigonometría y defendió la visión geocéntrica del Universo, Aristarco de Samos, que defendió todo lo contrario, el sistema heliocéntrico, Eratóstenes, que escribió una geografía y compuso un mapa

bastante exacto del mundo conocido, consiguiendo medir la circunferencia terrestre que estimó en 39.700km, con un error de 322 km, inferior al 1%, Apolonio de Pérgamo, gran matemático, y muchos otros. Ya en el siglo II, Galeno impartió sus teorías y enseñanzas sobre anatomía, que fueron seguidas hasta bien entrado el Renacimiento. En el siglo III AC fue emergiendo la alquimia que llegaría a alcanzar un gran precedente. Basada en los conocimientos egipcios sobre las sustancias materiales y en las teorías griegas sobre los elementos, sería el embrión de la química, cuyas bases sentaría Antoine Laurent Lavoisier (1743-1794).

LA POBLACIÓN

Hay datos [9] sobre una estimación de Diodorus de que en su época (60 AC) había unos 300.000 habitantes, aunque se deduce que esos datos incluían solamente a quienes tenían la categoría de ciudadanos y, por lo tanto, estaban excluidos los esclavos. Tampoco gozaban de esa categoría las clases populares o bajas, como obreros o artesanos, aunque fueran egipcios. Estos autores proponen la cifra de medio millón. El conjunto de la población además de egipcios, estaba formada por macedonios, fenicios, judíos, romanos, sirios, persas, árabes y visitantes de otras latitudes. Con los ptolomeos habían llegado mercenarios que habrían formado parte del ejército de Alejandro de diferentes procedencias [4]. Con sus familias se establecieron en la ciudad y en el país. Persas, sirios y judíos conservaron su carácter propio. La presencia griega en Egipto y especialmente en Alejandría venía de varios siglos atrás donde numerosas colonias griegas estaban bien establecidas. Naucratis, lugar próximo a Alejandría, fue ya en el siglo VII o VI AC uno de los primeros asentamientos griegos con fines comerciales. Griegos y macedonios, de todas las procedencias, ocupaban puestos de responsabilidad en el gobierno. También la colonia judía era numerosa.

La comunidad judía estaba asentada en Alejandría desde la toma de Jerusalén en 586 AC por Nabucodonosor II y posiblemente antes. La diáspora más numerosa fue la establecida en Egipto con presencia judía en la Isla Elefantina. Pero cuando realmente se hizo importante fue a partir del dominio griego sobre el país. Los judíos se establecieron en la ciudad, protegidos por la tolerancia del mundo pagano en cuestiones de diversidad religiosa, y crearon un foco intelectual con un centro de estudios hebraicos. Gozaban de derechos civiles, como cualquier ciudadano griego y constituían una comunidad política independiente y autónoma, limitada sólo por la subordinación a los Ptolomeos primero y a los romanos después. Sin

embargo, el sentimiento antijudío se iría instalando, quizá porque a los egipcios les irritaba la tolerancia y privilegios que el imperio les había otorgado. Creció un resentimiento que, unido a la envidia social frente al florecimiento de esa comunidad, propició los primeros hostigamientos expresados en los escritos de Apión, iniciador de las agitaciones antijudías que el año 38 provocaron el asesinato de decenas de miles de ellos. En el siglo II AD los judíos en Alejandría constituían el 40% de la población.

Junto con períodos de relativa paz, abundancia y prosperidad el imperio ptolemaico, que se prolongó hasta el año 30 AC, vivió épocas disputas y guerras, internas y con enemigos extranjeros.

PERÍODO ROMANO

Julio César (10044 AC) tomó la ciudad en el 46 AC. para zanjar la guerra dinástica entre Cleopatra y su hermano y corregente Ptolomeo XIII. Durante la batalla en el mar se produjo el incendio en el cual ardieron almacenes de libros que estaban en el puerto, pero no la gran Biblioteca. Después de asegurar a Cleopatra en el trono egipcio y casarla con su hermano menor, Ptolomeo XIV, Julio César regresó a Roma donde tras su muerte se desató la guerra. Marco Antonio viajó a Egipto para conseguir el apoyo de la reina, pero esto no hizo más que encarnizar la contienda proclamándose vencedor Octavio (César Augusto) en el año 30 AC. Egipto pasó a ser provincia romana, convirtiéndose en el granero del Imperio, con lo que aumentó la importancia de Alejandría. En sus almacenes debía depositarse toda la cosecha de trigo, enviando cada año a Roma el equivalente a la tercera parte de su abastecimiento. La cantidad y el precio se fijaban en la bolsa de de la ciudad, la annona egipcia, que era la oficina estatal encargada de garantizar el aprovisionamiento de alimentos a los habitantes de la ciudad de Roma y también a los ejércitos. La ciudad devino en metrópolis próspera y

cosmopolita, y también centro financiero, contando con varios cientos de miles de habitantes.

La representación imperial estaba a cargo del prefecto, que gobernaba el país y que era nombrado por Roma. Durante el período romano la ciudad experimentó guerras, saqueos y terremotos. Baste enumerar la Guerra Bucólica (172-175). Los saqueos y destrozos a los que la sometieron Caracalla en 215, Valeriano en 253, Zenobia, reina de Palmira, en 269, y Aureliano en 273 que produjo daños cuantiosos en el Museion y en la Biblioteca. En 297 la revuelta emprendida por el usurpador del Imperio Romano Lucio Domicio Domiciano contra Diocleciano resultó con Alejandría tomada y saqueada por las tropas de Diocleciano. Como catástrofes naturales, el terremoto ocurrido en 365 tuvo como consecuencia que buena parte de la ciudad desapareciera en el mar.

El poder religioso estaba representado por los patriarcas. Egipto, una vez establecido el cristianismo, era sede de una de las comunidades cristianas más importantes del Imperio, y el Patriarca de Alejandría gozaba del máximo prestigio e influencia, junto con sus colegas de Jerusalén, Antioquía, Constantinopla y Roma. Pero el poder de Roma, ostentado por el prefecto, no se traducía en autoridad práctica. Durante los siglos IV y V los conflictos doctrinales y las luchas de poder entre los patriarcados, en especial entre Alejandría y Constantinopla, fueron constantes.

Según la tradición fue San Marcos, autor del segundo evangelio, quien en el año 61 emprendió la tarea de difundir la religión cristiana en Egipto en la época del emperador Nerón, bajo cuyo mandato sufrió martirio y muerte. Al igual que en otros lugares, en Alejandría los cristianos fueron perseguidos en esos primeros tiempos de fe hasta que fue tolerada, llegando a extenderse por el valle del Nilo, y posteriormente declarada religión oficial por el emperador Constantino (272–337).

A lo largo del tiempo, como se ha mencionado, fueron apareciendo diferentes doctrinas de la misma religión. Ya en el reinado de Constantino existían enormes disensiones en el norte de África y en Alejandría por esta causa que condujeron al cisma con la introducción del arrianismo. También fue apareciendo la práctica eremita y ascética en lugares apartados de valles y desierto. El emperador convocó en el año 325 el concilio de Nicea a fin de restaurar la paz entre las distintas creencias y establecer las bases del catolicismo, si bien no acabaron las luchas entre las diferentes facciones.

Teodosio I el Grande (346-395) había convertido el cristianismo catolico en religión de Estado por el Edicto de Tesalónica de 380, imponiendo la ortodoxia nicena. Ello provocó la reacción tanto de los paganos como de las distintas interpretaciones del cristianismo, ahora oficialmente convertidas en herejías a perseguir y erradicar. A lo largo de las décadas siguientes se produjeron grandes controversias entre las distintas facciones de cristianos, que llegaron a ser muy violentas. Hay que tener en cuenta la existencia de seguidores de doctrinas cristianas diversas como la de los novacianos, arrianos, semiarrianos u homousianos que a partir de la impuesta por el poder imperial serían prohibidas y atacadas, sin que ello supusiera su desaparición. A la vez, los filósofos neoplatónicos como Hipatia fueron objeto de fuertes presiones. Algunos se convirtieron al cristianismo, pero no Hipatia, a pesar de los consejos de sus amigos, como Orestes, que se había bautizado en Constantinopla antes de desempeñar su cargo de prefecto en Egipto.

En el año 457, el Patriarca de Alejandría, Timoteo Eluro excomulgó a los demás patriarcas de lo que resultó el cisma que dio lugar a la Iglesia Copta. Los coptos han preservado la creencia y doctrina cristiana en su forma más antigua de generación en generación, conforme a la doctrina y los ritos apostólicos. En Egipto constituyen el 9% de la población. En 1973, una declaración conjunta de Shenouda III (Papa de los coptos) y el Papa Pablo VI fue decisiva en el acercamiento y de superación de las diferencias entre ambas

iglesias. Desde 1954 funciona el Instituto Copto de Altos Estudios en El Cairo.

En el año 476 tuvo lugar la caída del Imperio de Occidente (romano) continuando el Imperio de Oriente (bizantino) con Constantinopla como sede hasta 1453 en que se impuso el poder otomano.

EGÍPTO MUSULMÁN

La conquista de Egipto por los musulmanes al mando de Amr ibn al-As partir de 641 comprendería varios períodos hasta su instalación definitiva en el 646. Alejandría seguía siendo una de las mayores metrópolis mediterráneas en el momento de la conquista musulmana. Cuando Amr ibn al-As, al entrar en la ciudad al mando de su ejército [11,19], se cuenta que le envió al califa Umar ibn al-Jattab un inventario de lo encontrado en la ciudad de Alejandría y que comprendía: “4.000 palacios, 4.000 baños, 12.000 mercaderes de aceite,

12.000 jardineros, 40.000 judíos y 400 teatros y lugares de esparcimiento”. Ibn al-Kifti afirma en su Crónica de los sabios que en aquel momento fue destruida la Gran Biblioteca. Pero, esto no es así, aunque los árabes destruyeran numerosos libros, ni la gran Biblioteca ni la biblioteca-hija del Serapeo existían ya por entonces, habían ido desapareciendo por causas de las guerras civiles entre romanos, de los desastres naturales y del fanatismo de diferentes doctrinas.

Una flota imperial desembarcó en la ciudad a comienzos de 645 para reconquistar Egipto, pero el ejército que transportaba fue derrotado por las superiores fuerzas árabes, y acabó por retirarse. Tras un nuevo y largo asedio, en 646 los árabes tomaron la ciudad por tercera vez, destruyéndola en buena parte para evitar que los bizantinos volvieran a atrincherarse en ella accediendo por vía marítima. Fue el final de 975 años de pertenencia al mundo grecolatino.

Tras un largo declive, Alejandría resurgió como gran metrópoli en la

época de las Cruzadas y vivió un período floreciente gracias al comercio. En 1365 la ciudad fue tomada y saqueada por los cruzados dirigidos por el rey Pedro de Chipre. Posteriormente se convertiría en el centro de la distribución de especias hasta que los portugueses abrieron la ruta del Cabo en 1498, fecha que marca el declive comercial, agravado por la invasión turca. Cuando en julio de 1789 Napoleón (en el curso de su campaña en Egipto) entró en la ciudad, se encontró con una población de unos 7000 habitantes sin demasiados medios. Mehemet Alí la reconstruyó en el siglo XIX, convirtiéndose nuevamente en el gran puerto egipcio. El 11 de junio de 1882, estalla en Alejandría un movimiento xenófobo que se extiende a otras ciudades del Delta del Nilo y en el transcurso del cual son asesinados 200 extranjeros. Los súbditos estaban molestos, como también el ejército con las injerencias extranjeras, Inglaterra, Francia, Turquía, debido principalmente a problemas financieros y políticos. El conflicto tuvo su origen en la entrada de barcos ingleses y franceses en el puerto de Alejandría para oponerse al derrocamiento de su gobernante, el Jedive Tewfik que, de hecho, había sido nombrado por influencia de esos países. La flota británica bombardeó el puerto en julio del año 1882, lo que provocó un gran incendio y el saqueo de las ruinas por parte de la población. El posterior desembarco de un gran ejército británico restauró el orden dando comienzo el protectorado británico sobre Egipto en septiembre de ese mismo año, situacion que se mantuvo hasta 1946. El paso de reino a república tuvo lugar tras el golpe de estado de 1952 y la proclamación de Gamal Abdel Nasser como presidente en 1953.

EL PADRE NILO

El Nilo se alimenta de sus dos principales afluentes, el Nilo Blanco y el Nilo Azul. El Nilo Blanco, cuyo nacimiento se sitúa en Ruanda, atraviesa los grandes lagos africanos, fluyendo hacia el norte por el lago Victoria. El Nilo azul se inicia en Etiopia, en el lago Tana y fluye por el sudeste de Sudán, en

cuya capital, Jartum, se unen ambos, el Blanco y el Azul al sur del Gran Valle del Rift. A partir de esa unión se conforma el Nilo que finalmente vierte sus aguas en el Mediterráneo formando uno de los mayores deltas. La configuración actual del Nilo data de la Era terciaria. Se sugiere que durante ese período pudo haber hubo una serie de cuencas continentales separadas, ocupando cada cuenca alguna de las principales grietas sudanesas, entre ellas la del Nilo Blanco y la del Nilo Azul. Estudios geofísicos de la grieta del Nilo Azul estimaron la profundidad de los sedimentos entre los 5 y los 9 kilómetros. Las cuencas no quedarían interconectadas hasta concluir el hundimiento cuando los sedimentos pudieran rellenar las cuencas. El Nilo Azul se conectó al Nilo principal hace entre 70.000 y 80.000 años [20]

La búsqueda de las fuentes del Nilo inspiró la imaginación y la acción de exploradores que no dudaron en emprender la aventura a pesar de las dificilísimas condiciones, tanto naturales, quizá las menos, como sociopolíticas por parte de reyes, jerarcas y nativos de las poblaciones circundantes. Dos nombres figuran como los primeros europeos en alcanzar esas fuentes, el misionero Pedro Páez (1564-1622), jesuita español [16], que tras sufrir un largo cautiverio en Arabia se dirigió a Etiopia, alcanzando su objetivo, el lago Tana, y el Nilo Azul hacia 1621 [16]. El segundo, fue James Bruce, escocés (1730-1794), ejerció de cónsul británico en Argel y fue su punto de partida para desarrollar su pasión como explorador. Había llegado a Alejandría en 1768 y ya por sus propios medios, y con enormes dificultades, igual que su predecesor, se propuso alcanzar las fuentes del Nilo Azul lo que conseguiría hacia 1770 [13]. Y en cuanto al lago Victoria, al cual fluye el Nilo Blanco fue el explorador británico John Hanning Speke (1827-1864) quien alcanzó su orilla sur en 1858 en el curso de su exploración con Richard Francis Burton (1821-1890) para localizar los grandes lagos africanos, conjunto de lagos situados en el gran Valle del Rift. La cuenca hidrográfica del Nilo comprende 3.254.555 km2.

Prescindiendo de sus características físicas y geológicas, el Nilo ha sido considerado más que un río. Su ubicación, su comportamiento y su función, proveyendo vida con sus crecidas periódicas que permitían una agricultura bien necesaria, y desgarrando esas mismas vidas con inundaciones catastróficas. El Nilo, antes y ahora es con frecuencia tratado, descrito, como un ser vivo. Nace, vive y muerte, pero a lo largo y ancho de esa vida sufre altibajos, accidentes que le obligan a saltos vertiginosos, a sortear obstáculos, torcer su curso, expandirse y encogerse diríase que librando batallas contra la naturaleza que lo ha creado. En su devenir hay espacios en los que disfruta de libertad y discurre veloz puliendo cantos de granito negro, en otros sufre y alivia la aridez desértica o se ve constreñido entre muros no propios hasta que, finalmente encuentra el sosiego desplegando sus brazos para ser acogido por el Mediterráneo. Ese es su final, donde desde lejanos tiempos sus aluviones han ido empujando la tierra mar adentro formando el delta. Los antiguos conocieron siete brazos de los que quedaron dos, cerca de Rosetta y de Damietta. Las construcciones de Damietta y Rosetta son ejemplos de la arquitectura árabe del delta. Damietta posee un pequeño puerto y la actividad económica se centra en la agricultura. Rosetta, la ciudad, donde se halló la famosa piedra con un texto grabado en demótico, jeroglífico y griego se vio seriamente amenazada tras la construcción de la presa de Asuán, al faltarle el aporte regular de limo del Nilo, estimado en 80 millones de toneladas al año. Diferentes proyectos se emprendieron para dar solución al problema. De no ser por el Nilo la vida en Egipto y en buena parte del Sudán no habría sido posible.

Hemos escogido dos autores, Alan Morehead, 1962 [13] y William Golding, 1985 [7], que, con más de veinte años de diferencia entre ambos relatos, y ciertamente con un enfoque, temática y épocas totalmente distintos, relatan su experiencia viajando por el Nilo. Destaca la visión poética del primero, en la descripción del río y sus paisajes, incluso ante las más penosas

situaciones, y la perspectiva humorística del segundo, ante adversidades puramente anecdóticas, pero que le permiten crear un relato ágil de su aventura.

ALEJANDRÍA, EGÍPTO. HOY.

La población actual de Egipto, datos de 2013, se estima en aproximadamente 84 millones de habitantes con una densidad del 82%. Las dos principales ciudades, El Cairo, tiene unos 11 millones y Alejandría, se segunda ciudad en importancia cerca de 4 y medio millones. Su economía se basa en la agricultura, principalmente algodón, ganadería. Posee yacimientos de petróleo y gas. El turismo es una de las principales fuentes de ingreso del país. El Nilo, cuyo recorrido por tierras egipcios es de casi 1600 km, representa una de las más importantes contribuciones a la agricultura. Exisen más de sesenta universidades en el país, públicas y privadas donde desarrollan prácticamente todas las disciplinas científicas, tecnológicas y humanísticas. Es notable la presencia egipcia en la literatura con afamados autores, siendo Naguib Mahfuz el más destacado al haber conseguido el Premio Nobel de Literatura en 1988, pero hay otros muchos.

La construcción de la presa de Asuán en 1964 dio lugar al Lago Nasser, con un nivel máximo de agua de 183 metros sobre el nivel del mar lo que supuso el control de las inundaciones periódicas del río. En 1978 se construyó otro canal, al que se le dio el nombre de Sadat, al NW del lago Nasser a través de Wadi Toshka [18,20]. La idea era que los niveles de agua superiores a 178 metros y que había dado lugar a la formación de varios lagos, drenaran en una depresión en el extremo sur de la meseta de piedra caliza del Eoceno. A finales de 1990, el agua comenzó a fluir a través del Canal de Sadat en el desierto occidental. Con una longitud de 320 km, desde su origen hasta los lagos del valle de Toshka, continúa por el desierto del Sáhara conectando varios oasis y desviando un total del 10% del caudal del

Nilo. El proyecto contemplaba permitir el regadío de una superficie de

  • Ha. Para solventar los problemas que se presentaron derivados de las importantes pérdidas por evaporación se procedió al revestimiento del canal con capas de cemento, arena, hormigón y polímero. El agua del lago Nasser no vierte en el canal de forma natural, sino que es bombeada desde la Mubarak Pumping Station, situada al norte de Abu Simbel [7,18].
ALGUNOS PERSONAJES DESTACADOS

Hipatia. Nació, vivió y murió en Alejandría, capital de la diócesis romana de Egipto. La fecha de nacimiento inicialmente propuesta del año 370 estudios posteriores la sitúan en el 355. Su muerte fue en marzo de 415. Miembro de la Escuela neoplatónica de Alejandría destacó en filosofía, matemáticas y astronomía llevando una vida ascética. Formó una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos, bastantes de los cuales ocuparon altos cargos, entre ellos Sinesio de Cirene, Hesiquio de Alejandría y Orestes

Hija y discípula del astrónomo Teón, personaje también destacado, Hipatia escribió sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los primitivos astrolabios y se le atribuye la invención de un densímetro, de todo lo cual quedan referentes, principalmente las cartas de Sinesio, pero no las propias obras. Murió a los 45 o 60 años (dependiendo de la fecha correcta de nacimiento), linchada por una turba. El hecho se produjo en el marco de la hostilidad cristiana contra el paganismo, y las luchas políticas entre las distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino y el poder imperial, que ostentaba el prefecto Orestes. Mujer entregada al pensamiento filosófico y a la enseñanza, su permanencia en el paganismo en el momento del auge del cristianismo teodosiano como nueva religión del Estado romano, y su trágica muerte, con el paso de los siglos contribuyó a su mitificación. El interés por su persona ha producido estudios rigurosos aunque también ha sido utilizada

por otros sectores interesados para defender en unos casos y atacar en otros ideas, tesis y fanatismos religiosos.

En su estudio, profusamente documentado, Maria Dzielska [1] ofrece una relación de trabajos sobre la filósofa indicando el enfoque romántico y admirativo de algunos de ellos. Las principales, si no las únicas referencias históricas plausibles se atribuyen a las cartas de Sinesio de Cirene. En el contexto histórico, hay que considerar la fuerza de la cultura helenística como supremacía de la razón, el pensamiento y el rigor científico. Alejandría fue durante siglos bastión de la cultura ateniense y de su expansión.

Damascio (circa 460–540), filósofo neoplatónico y último lider de la Escuela Ateniense, prohibida y clausurada por Justiniano en 529, dijo de ella que era justa y sabia, además de poseer la más elevada virtud en el arte de enseñar. Señala también que se mantuvo virgen, algo confirmado en la Suda, la enciclopedia bizantina del siglo X que, sin embargo, añade que fue “esposa de Isidoro el Filósofo”. Pertenece al mismo Damascio la anécdota más difundida de Hipatia en que ante el enamoramiento de un discípulo le arrojó un paño manchado con su sangre menstrual, diciéndole, “De esto estás enamorado, y no tiene nada de hermoso”.

La escuela de Hipatia. Seguidora de la corriente neoplatónica en la que se fundamentaba la Escuela de Alejandría, en torno al año 400 la filósofa se había convertido en líder de los neoplatónicos alejandrinos centrando sus enseñanzas en Platón y Aristóteles. Su casa era escuela o centro de instrucción donde acudían estudiantes de todas partes del mundo romano, tanto paganos como cristianos atraídos por su fama. Entre ellos Sinesio de Cirene (que sería obispo de Ptolemaida entre 409 y 413), perteneciente a una familia rica y poderosa, que mantuvo una gran amistad con su maestra. De este personaje se han extraído bastantes datos sobre Hipatia gracias a su correspondencia, con ella y con sus condiscípulos. Dirigió a Hipatia las cartas

10, 15, 16, 46, 81, y 154 de su epistolario. Sinesio manifiesta con elocuencia la devoción que Hipatia despertó en sus discípulos y en la carta 16 la saludaba como “madre, hermana y maestra, además de benefactora y todo cuanto sea honrado tanto de nombre como de hecho”.

Sus amigos y discípulos, ya fueran paganos o cristianos, veneran la filosofía. A la vez, la característica común es que son acomodados o ricos, con relaciones de poder, políticos y gobernantes que van a oírla o a pedirle consejo. De ahí su notoria influencia.

Pese a su paganismo, Hipatia contó con la estima y protección de estas élites intelectuales cristianas. Orestes se dejaba aconsejar por ella en los asuntos políticos y municipales, y la Suda confirma que Hipatia fue popular como consejera de las más altas magistraturas de Alejandría. “Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón, de Aristóteles, o de cualquier filósofo, a todos los que quisieran escuchar. Los magistrados solían consultarla en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad…” [1,6].

Teófilo, patriarca de Alejandría entre 385 y 412, que tenía tanta influencia entre las clases altas de la ciudad como la propia Hipatia gozaba de un inmenso poder. A partir del año 385 empieza una campaña contra el paganismo. En 391 ordenó la destrucción de los templos paganos de la ciudad, entre ellos el Mitreo y el Serapeo, lo que provocó sangrientos disturbios entre paganos y cristianos. A tales disturbios sucedió una tranquilidad social como no se había conocido durante buena parte del siglo IV, pletórico de tumultos sangrientos. Teófilo falleció el 17 de octubre de 412, y por su sucesión compitieron el arcediano Timoteo y Cirilo, hijo de una hermana de Teófilo. La sucesión no era una cuestión baladí pues el influyente patriarcado alejandrino podía causar graves dificultades al imperio, por ejemplo, si decidía interrumpir los envíos de grano Roma, y gozaba de una riqueza inmensa. Cirilo logró el patriarcado que supuso una continuidad con

la política de Teófilo, presión contra los paganos, herejes y judíos, apoyo a las grandes comunidades monásticas, cultivo de la alianza con Roma y oposición por todos los medios a la creciente influencia del Patriarcado de Constantinopla, fiel aliado del trono imperial.

Diversas acciones, como su persecución de los novacianos propiciaron los enfrentamientos y la hostilidad entre el Patriarca y el prefecto Orestes, que veía en el poderoso obispo un detractor del poder y autoridad absolutos del emperador. Tampoco faltaron en esos años los motines contra los judíos, a quienes Orestes quiso proteger pero, tras una serie de altercados muy violentos, Cirilo los expulsó permitiendo el robo de sus bienes por la multitud. Imperaba por entonces el odio entre las dos confesiones, produciéndose agresiones en ambos sentidos. La ruptura entre el Patriarca y el representante imperial fue total.

Hipatia había sido “respetada” durante los disturbios que se sucedieron entre paganos y cristianos en tiempos de Teófilo, y los hubo abundantes, incluso cuando la destrucción de los templos y esculturas de deidades. Varios filósofos huyeron o permanecieron en el anonimato mientras ella siguió enseñando. Se ha atribuido a su no adhesión a un culto o a que entre sus alumnos se encuentran también cristianos y a su influencia sobre las elites intelectuales y políticas de la ciudad. Pero con la ascensión de Cirilo al patriarcado todo cambia. El nuevo obispo mantiene una actitud beligerante con otros grupos cristianos, se erige en defensor de la pureza de la fe y adquiere además autoridad en asuntos de la ciudad.

La muerte de Hipatia. Al parecer se hizo correr entre los cristianos de Alejandría el rumor de que la causante de la discordia entre Cirilo y Orestes era la influyente Hipatia. En plena Cuaresma, un grupo se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa. El historiador más cercano a los hechos, Sócrates Escolástico (aprox 380-450) aunque no responsabilice

directamente a Cirilo, lo vincula con el asesinato de Hipatia, al manifestar en sus propias palabras [6]) “la envidia aprestó contra ella sus armas…como con bastante frecuencia solía encontrarse con Orestes, esto provocó contra ella, entre la comunidad cristiana, la calumnia de que era ella misma, por tanto, la que no permitía que Orestes entablara amistad con el obispo. Y así, unos sujetos de ánimo exaltado a los que acaudillaba Pedro, un lector, confabulados acechan a la mujer cuando volvía de algún sitio a su casa: la tiraron de su litera y la arrastran hasta la iglesia que recibe el nombre de Cesáreo y, después de quitarle el vestido, la mataron con cascos de vasijas, descuartizaron sus miembros y los llevaron al llamado Cinarón, donde les prendieron fuego”

Este filósofo, en su obra Historia eclesiástica, ofrece también una imagen de la posición de Hipatia en la ciudad. Afirma que sobrepasó a todos los filósofos de su tiempo con su sapiencia, y con su capacidad para atraer el interés de gentes diversas y de lugares lejanos para seguir sus explicaciones.

Sobre la motivación que Cirilo podría haber tenido para ordenar o inducir la muerte de la filósofa, los historiadores destacan (a) la intolerancia del obispo hacia el paganismo y el neoplatonismo, que tanto había influido en el arrianismo, (b) la amistad e influencia de la filósofa sobre el prefecto imperial Orestes y las clases altas de Alejandría. Christopher Haas [8] concluye que, con las fuentes disponibles no es posible saber si fue Ciriló quien organizó el ataque o fueron sus partidarios quienes tomaron la iniciativa como ya hicieran en un ataque previo a Orestes. María Dzielska [1] apunta, sin embargo, que, incluso si el crimen no fue obra directa de Cirilo, fue instigador de la campaña contra la filósofa, para combatir al prefecto imperial y su facción política, contraria al Patriarcado.

La muerte de Hipatia levantó un gran revuelo, el emperador fue informado de los hecho pero no hubo castigos de importancia ni duraderos. Las fuentes coinciden en que el asesinato de la filósofa fue un descrédito para

los cristianos y redujo la influencia política del patriarcado alejandrino. La Escuela neoplatónica de Alejandría siguió activa, aunque progresivamente cristianizada hasta el siglo VII, sin que se viera interrumpida siquiera por el cierre de la Academia de Atenas que tuvo lugar en tiempos de Justiniano I en 529.

No se conservan obras de Hipatia, instrumentos, diseños o escritos. De todo ello, y de su vida y su labor como matemática, astrónoma y filósofa, y de sus enseñanzas, lo que se conoce es a través de sus contemporáneos, principalmente de la mencionada correspondencia de Sinesio y también de la enciclopedia Suda. Un resumen de sus obras se indica en la Tabla 1. Sinesio también le atribuye la invención del astrolabio, instrumento para la determinación de la posición de las estrellas, aunque astrolabios más tempranos precedan el modelo de Hipatia al menos un siglo —y su propio padre fue famoso por su tratado sobre ellos. De hecho, en el siglo II, Claudio Ptolomeo escribió su obra en 13 volúmenes el Almagesto, donde aparecen explicaciones astronómicas, descripción de posiciones estelares, y los cálculos para la construcción del astrolabio. Siglos más tarde y junto con su padre, Hipatia trabajó para corregir los cálculos del Almagesto y construir el astrolabio. A lo largo de la historia, y a efectos de estudio y orientación este instrumento, y el sextante, que lo sustituyó, serían progresivamente mejorados. En nuestros días, como es sabido, esa función ha sido reemplazada por los satélites.

Constantino Cavafis (1863–1933). Fue el menor de siete hermanos, nació y murió en Alejandría y se le designa como. Poeta griego, esa era su nacionalidad por familia. Tenía nueve años cuando tras la muerte de su padre, industrial, comerciante exportador de algodón, la familia se trasladó a Inglaterra, a Liverpool y Londres donde inició sus estudios y pudo dominar la lengua inglesa, de la cual ya tenía conocimiento. En su infancia había tenido una niñera inglesa. También residió en Constantinopla, ciudad de su madre, y definitivamente en Alejandría desde 1885. Aunque nacido en una familia acomodada, la temprana muerte del padre y las vicisitudes de los negocios que llevaban disminuyeron la situación económica familiar. Un puesto como funcionario, que mantuvo durante toda su vida, le permitió vivir de esos ingresos y llevar un retiro dentro de una pobreza digna [10].

En vida no disfrutó de excesiva fama como poeta, aunque era conocido en el ámbito de la cultura griega. Nunca publicó un libro y solamente fascículos o libretos con sus poemas que él mismo hacía llegar a quienes consideraba que podrían entenderlos. Su reconocimiento internacional le llegó a través de su amistad con Edward Forster, durante la estancia de éste en Alejandría. También Lawrence Durrell contribuyó a ello con su obra El cuarteto de Alejandría donde se manifiesta la presencia del poeta. Sus obras muestran su contestación a valores tradicionales y en ellas se vale de sus conocimientos de la historia para plasmar aspectos contemporáneos. Perfeccionista hasta la médula, compuso poemas sobre la decadencia que solía seguir a los grandes períodos históricos, lo cual se refleja en El dios abandona a Antonio o Ítaca, ambos escritos en 1911, y Esperando a los bárbaros. También han recuperado interés sus poemas eróticos, que cantan la sensualidad del amor furtivo (nunca renegó de su homosexualidad), como Recuerda, cuerpo…. En esos poemas refleja la flaqueza, la atracción sexual ligada muchas veces al cristiano sentimiento de culpa y la impotencia ante el paso del tiempo.

Contribuyó al resurgir de la lengua griega moderna, aunque su obra no se publicó en griego hasta 1948, con los 154 poemas canónicos; los que el autor quiso que se publicasen. Esos mismos poemas aparecen traducidos al inglés en 1951. Su influencia ha sido reconocida en autores como Jaime Gil de Biedma, Luis Antonio de Villena, Juan Luis Panero, entre otros. Se interesó especialmente por los reinos griegos posteriores a Alejandro, la sujeción a Roma, Bizancio, el ascenso del cristianismo y la convivencia de lo pagano y lo cristiano. Demuestra que, como creían los griegos, la historia es cíclica, e insufla los sentimientos de la nostalgia y del miedo a lo desconocido en sus evocaciones. Posee el secreto de recrear la atmósfera cotidiana de los tiempos ya pasados. En su poesía, se contempla a personajes históricos despoblados de su magnificencia y aparecen gentes y objetos vulgares a los que presta un valor simbólico.

Sufrió una traqueotomía en 1932 debida a un cáncer de laringe, falleciendo al año siguiente. Está enterrado en el cementerio griego de Chatby, en su ciudad natal, junto a su madre y seis de sus hermanos.

Edward M. Forster (1879–1970) escritor, nacido en Londres. Estudió literatura clásica e historia en el King’s College y desde muy joven formó parte de grupos de debate relacionándose con el Grupo de Bloomsbury. Sus viajes por Italia y Grecia le permitieron conocer la cultura mediterránea y admirar su forma de vida que encontró espontánea y viva, en contraste con el convencionalismo y rigidez de la sociedad victoriana en la que posiblemente no se sintiera cómodo. Algo que ha caracterizado a más de uno de sus contemporáneos, por ejemplo, Laurence y Gerald Durrell. También viajo por diversas ciudades europeas y residió en la India, que fue objeto de su novela Pasaje a la India en la que a través de sus personajes reflexiona sobre las diferencias entre culturas y sus conflictos. Durante la 1ª. Guerra mundial Forster sirvió en la Cruz Roja en Alejandría, donde pasó tres años y donde

cayó en el hechizo de la ciudad, la real y la imaginada, que llegaron a seducirle. En una conferencia pronunciada en Aldeburgh en 1956 manifestaba “esa ciudad simboliza para mí una mezcla de bastardía, una idea con la que simpatizo y que se opone a esa idea estéril de ser ciento por ciento algo, que ha impresionado al mundo moderno…Posiblemente nadie podría hablar de un alejandrino al cien por cien y en parte por ello fui feliz en ese lugar, del que considero representativo a Cavafis. Ha sido una miscelánea, una bastardía, durante casi dos mil años ¾desde que fue fundada por un macedonio que creía en el mestizaje y pensaba que su padre era un dios egipcio”.

Forster publicó novelas y libros de viajes, además de artículos periodísticos. Varias de sus novelas se han llevado al cine, entre ellas, Pasaje a la India y Howard’s End, en ambas están presentes las barreras sociales y las dificultades en el entendimiento y la comunicación entre los personajes. Puede decirse que Forster era un humanista convencido, un personaje libre a pesar de las constricciones de la época. Su obra Maurice, donde aborda la homosexualidad se publicó después de su muerte. A él se debe la difusión de la obra de Cavafis, prácticamente un desconocido fuera de Grecia y Alejandría. Forster, con un talento personal para reconocer la calidad y la belleza ya fuera subyacente o manifiesta, en toda obra artística reconoció el tesoro que se desplegaba ante sus ojos.

Lawrence Durrell (1912–1990). Escritor británico (mediterráneo de corazón). Su estancia en Alejandría fue con motivo de la II Segunda Guerra mundial ocupando un puesto como diplomático en el Foreign Office. Había nacido en la India, donde su padre trabajaba como ingeniero, pero fue enviado a estudiar a Inglaterra de niño y posteriormente la familia regresó allí, donde nunca estuvo a gusto Él mismo y su hermano Gerald, escritor y zoólogo naturalista, relatan ese sentimiento con notable ironía y desparpajo en su libro My familia y otros animales [2]. Su contacto prolongado en Grecia, en la isla

de Corfú pudo ser el inicio de su asimilación mediterránea, que encontraría su cénit literario en Alejandría. Al parecer fue una personalidad compleja y como tal disfrutó y sufrió la vida. El alcohol y la promiscuidad llenaron su existencia.

Autor de libros de biografías, viajes, poesía, teatro, y novela. Fue un gran viajero, tanto por motivos profesionales como por propio deseo, Además de Grecia y Egipto, Francia, Chipre, Argentina, Yugoslavia. En 1955 se estableció en Sommières, en la Provenza donde moriría de un enfisema pulmonar en 1990.

En Chipre, era el año 1952, trabajó como profesor de literatura inglesa, cuando se desató el conflicto entre por una parte los grecochipriotas, que deseaban la unión con Grecia y los turcochipriotas, que deseaban la partición, con la anuencia de Gran Bretaña. Durrel había dejado su puesto como profesor y trabajaba en Nicosia, en la oficina de relaciones públicas del gobierno británico. En ese contexto sufrió amenazas de las facciones en lucha y la experiencia de esos años quedó reflejada en su libro Bitter lemons publicado en 1957. Fue también en Chipre donde empezó Justine, la primera parte de la que sería su obra más conocida, The Alexandria Quartet cuyos cuatro volúmenes, Justine, Balthazar, Mountolive y Clea se publicarían entre 1957 y 1960.

En el cuarteto de Alejandría, realiza un bello ejercicio de exploración del lenguaje narrativo. Es una amalgama de toda clase de sentimientos, y de las reacciones de los personajes ante situaciones de toda índole, en gran medida provocadas. Supone además una experimentación literaria en el tratamiento del tiempo y el espacio. La acción se inserta en las vicisitudes que tuvieron lugar en Alejandría poco antes del inicio de la segunda guerra mundial y durante su desarrollo. El hecho de que los tres primeros libros cuenten la misma historia bajo el prisma de cada uno de sus personajes hizo que se le atribuyera el adjetivo de relativista, algo que desde el punto de vista

científico no gusta. Mucho menos cuando admiradores de la novela publican comentarios donde se dice que se basa en la teoría de la relatividad¡

El cuarteto trata temas comunes en la literatura, amor, odio, venganza, muerte, engaño. La belleza está en el ingenio del autor y en lo magistral de su trato literario. Y lo principal es que a pesar de los diferentes personajes que tienen un papel destacado, es la ciudad, Alejandría, la protagonista, la ciudad real, evocada, imaginada, querida. Concebida como una encrucijada de culturas, donde Oriente y Occidente podían convivir en la abarcable templanza mediterránea. El amor en todas sus formas, y pasajes de gran belleza se mezclan con estudios sobre la corrupción y con un complejo fondo sensual.[3]

El cuarteto impresionó a los críticos por la riqueza de su estilo, la variedad y viveza de sus personajes, su movimiento entre lo personal y lo político, y sus localizaciones exóticas en la ciudad y sus alrededores que Durrell retrata como su principal protagonista: «… la ciudad que nos usaba como su flora – precipitando en nosotros conflictos que eran de ella y que nosotros erróneamente creíamos que eran nuestros: ¡querida Alejandría!» En la crítica sobre el Cuarteto del suplemento literario de The Times, se afirmaba: «Si alguna vez una obra llevó una firma instantáneamente reconocible en cada frase, esta es». La idea de lectores y expertos de que podría ser propuesto para el Nobel de Literatura, no llegó a materializarse.

LA BIBLIOTECA

Empezada, junto con el Museion hacia el 290 AC a las órdenes de Ptolomeo I Soter (367–283 AC) a propuesta de Demetrius of Phalerum fue completada por Ptolomeo II Filadelfo quien añadió un anexo al Serapeum con casi 43.000 volúmenes. Demetrius mismo había logrado coleccionar unas 200.000 obras y se estima (las cifras varían) que la gran biblioteca pudo llegar a contener 400.000–700.000 rollos. Fue Ptolomeo III Evergetes (282–222 AC) quien

ordenó (verdad o leyenda) que cada viajero que llegara a Alejandría, o cada barco que recalaba en su puerto, que portara manuscritos tenía que entregarlos para que fueran copiados. Después se devolvía una copia, quedando el original en la Biblioteca.

La Biblioteca de Alejandría alcanzó el más alto prestigio como centro del saber de los tiempos antiguos. A ella llegaron estudiosos de todo el mediterráneo para investigar y sumergirse en el estudio de la filosofía y de las ciencias (matemáticas, geometría, astronomía, ingeniería). Su recuerdo sobrevivió a la destrucción y desaparición por su condición de estandarte del saber. La dinastía ptolemaica se esforzó en convertir la ciudad en foco donde florecieran la ciencia, el arte, la literatura y la filosofía, para lo cual atrajeron a interesados en su estudio de todos los lugares ofreciéndoles el albergue de  las que serían don ámbitos de estudio sin precedentes, el Museion y la Biblioteca.

El Museion o casa de las musas (shrine) que equivaldría a la primera universidad y centro científico del mundo antiguo, y la Biblioteca, la primera de ámbito universal. La figura de bibliotecario era un puesto del más alto nivel y era nombrado directamente por el rey. Entre los personajes que ocuparon ese cargo y de los que hay mayor coincidencia entre los distintos estudiosos, se encuentran Zenodoto de Efeso, Eratóstenes de Cirene, Aristófanes de Bizancio, Apolonio de Alejandría (Eidografo), Aristarco de Samotracia.

Se hacían traducciones y fue en Alejandría donde se realizó la primera traducción del Antiguo Testamento, del hebrero al griego (Koine, griego helenístico) lo que se conoce como el Septuagint. Se trata de la leyenda o tradición según la cual Ptolomeo II Filadelfo llamó a setenta y dos rabinos para traducir la biblia al griego a fin de incluirla en la Biblioteca. Fueron alojados en habitaciones separadas sin que cada uno de ellos supiera qué hacían los otros. El rey los visitó individualmente y a cada uno de ellos

les pidió que le escribieran la Torah de Moises. Cuando finalizaron el trabajo y entregaron las traducciones, todas eran idénticas.

La destrucción de la biblioteca no ha sido aclarada y hay incoherencias en las fuentes. En el curso de una de las batallas navales, César incendió en el 48 AC la flota alejandrina cuyas llamas se extendieron a tierra. Si quemaron el Mouseion y la Biblioteca (se ha dicho y desmentido) no hay certeza aunque obviamente se producirían daños. El emperador Teodosius prohibió en el 391 las religiones no cristiana y Teófilo, obispo de Alejandría entre 385 y 412 destruyó el Serapeum y la biblioteca hija anexa por considerarlas auténticos avisperos para la propagación del paganismo.

Se ha dicho que la Biblioteca de Alejandría es la representación de uno de los proyectos más ambiciosos de la antigüedad. Reunir, codificar y organizar la sabiduría universal y ponerla a disposición de los estudiosos, permitir el encuentro de culturas suponía la manifestación de un espíritu abierto, tolerancia y respeto, junto a un raciocinio que promocionaba la discusión y la búsqueda del saber.

Pero tampoco hay que descartar motivaciones más interesadas como proponen otros autores (17) en el sentido de que la acumulación de obras y documentos, así como las traducciones, seguirían un plan tanto de control como de propaganda de la magnificencia helenística y del mecenazgo ptolemaico. Se aduce para ello la exclusividad de lo griego en todo cuanto se recogía, contenía y se estudiaba en la biblioteca. ¿Desmiente esto la promoción del encuentro de culturas? No tenemos respuesta, pero dejemos la evidencia de ese deseo para el nuevo proyecto representado por la Bibliotheca Alexandrina de nuestros días.

AQUÍ Y AHORA. LA BIBLIOTECA ALEXANDRINA

Nacida con el ánimo de ser una digna sucesora de la Antigua Biblioteca, la Bibliotheca Alexandrina [14,15] se ubica en un lugar privilegiado, frente a la

Corniche abierta al Mediterraneo, en un magnífico edificio de once plantas Estudios arqueológicos recientes parecen indicar que esta localización es próxima a la de la antigua, en lo que entonces era el Royal Quarter. Dispone de centro de conferencias, museo de las ciencias, planetario, centro de estudios y un Instituto Caligráfico y Museo. Ocupa un área de 85.000 m² y alberga 8 millones de libros, 100.000 manuscritos antiguos y 10.000 libros raros, además de material electrónico, audiovisual y bases de datos.

La comunidad internacional, por medio de la Unesco, financió el Proyecto de Reconstrucción de la Antigua Biblioteca de Alejandría, que hoy Bibliotheca Alexandrina. La Unesco organizó en 1987 un concurso en el que participaron numerosos centros de arquitectura. Pero en la puesta en marcha de ideas como esta, que en principio pueden parecer visionarias, siempre está la voluntad, el tesón de personas que ponen toda su convicción y esfuerzo y no claudican a la primera dificultad (Piqueras Ara). Ellos son merecedores del mérito y el agradecimiento. Felices todos los que vieron el sueño cumplido.

En palabras de su director, Ismail Serageldin, es preciso decir que la realización de este proyecto es la culminación de un sueño. Y ese sueño no puede quedarse en la construcción de un edificio, sino en perseguir el ideal que alumbró su creación, convertirla en un centro ecúmenico del saber. Y hoy, hay que añadir la necesidad actual de un respeto y reconocimiento de las aportaciones de las culturas que enriquecen el mundo. Nuevamente, en las propias palabras de su director, “un centro para el diálogo entre gentes y civilizacions”.

La construcción se inició en 1995 y en agosto del 2001 se colocó el primer libro en uno de los estantes. La inauguración oficial tuvo lugar el 23 de abril de 2002, el Día Internacional del Libro. Ismail Serageldin fue nombrado Director General. Además de doctorados en sociología, ciencias y economía, el Prof. Serageldin posee un amplio curriculum y experiencia en temas ambientales, y estudios de sostenibilidad. Recientemente ha sido

invitado a impartir una conferencia dentro del ciclo La Ciutadella, el primer parque científico de Barcelona”, coorganitzat por el Museu de Ciències Naturals de Barcelona y el Zoo de Barcelona. “Conoce el mundo, conócete a ti mismo” fue el título de su disertación en la que trató sobre el repto social y científico de museos e instituciones encargadas del patrimonio y del conocimiento. Y de la responsabilidad que han de tener en el panorama cultural y social del futuro. Este acto tuvo lugar el 3 de julio de 2014.

En su presentación la nueva biblioteca establece su propósito de ser “a center of excellence for the production and dissemination of knowledge, and to be a place of dialogue and understanding between cultures and peoples” (véase web y folleto editado por la institución). Y es así como el artículo primero de la ley por la que se rige , se establece “Article 1. The Library of Alexandria is a public juridical person headquartered in the city of Alexandria, attached to the President. It is an Egyptian center of cultural radiance, a beacon for thought, culture and science, encompassing all the products of the human mind in all languages, from all cultures, ancient and modern”.

La Bibliotheca dispone de espacios variados y recursos para la organización de actividades de gran envergadura, tanto regional como internacional. Ya desde poco después de su inauguración se han llevado a cabo un buen número de ellas. Del vigor y empeño de este proyecto son buena muestra la existencia de numerosas Asociaciones de amigos de la Bibliotheca Alexandrina (International Friends Associations) [http://www.bibalex.org/bafriends/Network/International.htm#spain].

En un corto espacio de tiempo, desde 2010, se han producido acontecimientos que han convulsionado un buen número de países árabes, Libia, Siria, Tunez, Egipto. Ha sido la llamada primavera árabe que se caracteriza por un impulso inicial laico y democrático frente a los consabidos y tradicionales golpes militares. Cayeron unos gobiernos, otros permanecen.

En algunos países la lucha continua abierta y sangrienta y en otros más larvada ante el descontento de quienes después de su lucha y ante la deriva del resultado no podemos menos de pensar que proclaman lo que Lluís Llach dejó reflejado en su poema canción “No era això, companys, no era això/pel que varen morir tantes flors,/ pel que vàrem plorar tants anhels./Potser cal ser valents altre cop/ dir no, amics meus, no és això”. y de los que, frente a ellos, no aceptan la laicidad del estado.

Serageldin se ha referido a esto en alguno de sus escritos [http://www.bibalex.org/Home/Default_EN.aspx]. Es consciente, y así lo proclama, que la intransigencia, la irracionalidad no solo no aportan nada sino que siembran la destrucción y la desesperación, de vidas, de respeto por el contrario, y de un patrimonio universal forjado a través de la historia de la humanidad.

Sería deseable que la Bibliotheca Alexandrina fuera el foco de atracción de ideas, proyectos, iniciativas y sobre todo encuentros apoyados en la conciencia de la igualdad entre las personas, la solidez que proporciona el respeto mutuo y el diálogo como arma para disfrutar y respetar la vida, en todas sus manifestaciones conservando la casa común.

Fig. 5. Two photos of the Bibliotheca Alexandrina with information about the building and its construction. Taken from the booklet Bibliotheca Alexandrina published by the same institution.

REFERENCIAS
  1. Dzielska M (2004) Hipatía de Alejandria. Ediciones Siruela, Madrid.
  2. Durrell G (1959). My family and other animals. Penguing books. UK
  3. Durrell L (1957–1960) The Alexandria Quartet. Faber & Faber, UK
  4. Eggebrech E (1984) Historia del imperio faraónico. En A. Eggebrecht (ed) El antiguo Egipto. Plaza Janés ed. pp. 44-116
  5. Forster EM (2008) Alejandría historia y guia. Almed, Granada. (Ed. Original 1922) reúne sus dos textos originalmente publicados por separado, Faros y Farallón
  6. García Romero, FA [2013] Venerable Hipatia. El testimonio de Sócrates Escolástico (HE VII 15). Asidonense 8
  7. Golding W (1986) Diario egipcio. Ediciones del Serbal, Barcelona, 223 pp.
  8. Haas C (1997) Alexandria in late antiquity: Topography and social conflict (ancient society en history). The Johns Hopkins University Press
  9. Iskander Z, Badawy A (1965) Brief history of ancient Egypt. 5th ed. Cairo Madkour Press, 207 pp
  10. Lagoudis J (1977) Alexandria Still. Princeton University Press 264 pp
  11. Luminet JP (2004) El incendio de Alejandría. Ediciones B Barcelona, 286 pp
  12. Moix T (1986) No digas que fue un sueño. Planeta, Barcelona, 384 pp
  13. Moorehead A (1986) El Nilo Azul. Ediciones del Serbal, Barcelona, 319 pp
  14. Piqueras M (2004) La bibliotheca Alexandrina, far de la cultura del segle
  15. Piqueras M (2014) Alexandria, on les cultures conflueixen. Blog la lectora corrent 2 juliol
  16. Reverte J (2001) Dios,el diablo y la aventura. Plaza Janés
  17. Riaño JJ (2005) Poetas, filósofos, gramáticos y bibliotecarios: origen y naturaleza de la antigua Biblioteca de Alejandría. Trea, Gijón
  18. Stanley DJ, Wame AG (1993) Nile Delta: Recent Geological Evolution and Human Impact. Science 260:628-634
  19. Wikipedia [http://en.wikipedia.org/wiki/Alexandria]
  20. Wikipedia. [http://es.wikipedia.org/wiki/Nilo]