LOS ADIÓS DE LA VIDA

Fue el 2 de septiembre, y me enteré cuatro días después; murió Mikis Theodorakis. Hace muchos años que tengo, primero fueron sus discos de vinilo, cintas y después CD’s. No puedo hacer otra cosa que agradecer ese legado sonoro que nos deja. Qué esplendor en toda su obra, qué fuerza dirigiendo la orquesta. Tuve ocasión hace muchos años de ver en Barcelona la representación que hizo del Canto General de Neruda. Sublime. Me pongo sus CD’s de vez en cuando y sigo vibrando con la pieza Los Libertadores y sus versos finales,

…Levanta esta tierra en tus manos,
participa de este esplendor,
toma tu pan y tu manzana,
tu corazón y tu caballo
y monta guardia en la frontera,
en el límite de sus hojas.
Defiende el fin de sus corolas,
comparte las noches hostiles,
vigila el ciclo de la aurora,
respira la altura estrellada,
sosteniendo el árbol, el árbol
que crece en medio de la tierra.

Maria Farantouri, Melina Mercouri, Giorgos Hidirakis entre muchos otros intérpretes han desgranado sus numerosas canciones y piezas musicales. Fue la suya una vida de activista político de izquierdas, y una prolífica carrera musical amplia en estilo; baladas, piezas instrumentales, dirección de orquestas en todo el mundo, bandas sonoras de películas y más y más incluida su faceta de interprete.

Me gusta lo griego y tengo previsto un viaje Creta, cuna de la novela Zorba el griego, de Nikos Kazantzakis (1883-1957), estrenada en 1965 un canto a la vida y a la libertad, sin soslayar la tragedia, que en su versión cinematográfica interpretó Anthony Quinn, mexicano él. Theodorakis puso la música del sirtaki. Hay un video al que se puede acceder en el enlace https://www.youtube.com/watch?v=r4oJmSOrz60

Nikos Kazantzakis, autor de la novela estuvo a punto de recibir el premio Nobel. Cretense de nacimiento murió en Friburgo (Alemania). Enterrado en Heraklion, su epitafio dice Δεν ελπίζω τίποτα, δε φοβούμαι τίποτα, είμαι λέφτερος) “No espero nada, no temo nada, soy libre”. El prólogo de la novela escrito por el propio autor, Kazantzakis, es una lección de vida, de introspección, de reconocimiento de la lucha humana entre la razón y la realización del deseo vital.  Unas palabras de ese prólogo lo ponen de manifiesto …”él (Zorba) tenía la ingenuidad creadora, renovada cada mañana… un corazón fresco capaz de burlarse de su propia alma y, la risa sonora y salvaje que brota redentora del viejo pecho de Zorba en los momentos críticos; y cuando brotaba podía derribar todos los muros —  moral, religión, patria —  que el hombre pacato ha levantado en su torno para andar despacio y con seguridad a lo largo de su vida”.  

Y vuelvo a Theodorakis, es que cuando me sumerjo en Grecia me voy por otros cerros que no son los de Úbeda. En un concierto en Munich, en el año 1995 (el enlace se indica más arriba), la pieza final fue el sirtaki y allí estaba Anthony Quinn, ya con 80 años, bailándolo. Él y el compositor, con algunos años menos, se fundieron en abrazos ante los aplausos de un público multitudinario.

Fue toda su vida un luchador incansable contra el nazismo, el fascismo y las injusticias. Y las sufrió en sus propias carnes. Sufrió también el desencanto de la política, como es normal en toda persona que la vive desde la acción y la esperanza de mejora para los ciudadanos, especialmente para los más desprotegidos. Y tuvo sus debilidades partidistas, en alguna etapa de su vida. Hay una gran frustración cuando se persigue y se cree en la posibilidad de una justicia social sin ambigüedades. Pero esa justicia social está sometida a multitud de intereses que la lastran. Y cierto que también los ciudadanos de a pie participamos, sea por la manipulación, siempre presente en múltiples formas de la que es difícil escapar, sea por egoísmo y las más de las veces por desconfianza hacia quienes acceden al mando.

Se ha ido, no es una desgracia la muerte de una persona con 96 años. Hacía tiempo que estaba alejado del espectáculo. En 2010 participó en las protestas contra las medidas de austeridad impuestas por el gobierno ante la grave crisis y la deuda externa. Y, algo que puede parecer ingenuidad unida a la esperanza, se dedicó con ahínco a la mejora de las relaciones entre Grecia y Turquía y organizó conciertos en diferentes ciudades turcas. 

Me viene a la memoria un verso del poema Alma Ausente, de Lorca, que el poeta compuso a la muerte de un amigo y que Ana Belén canta en su doble CD Lorquiana

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace
Un andaluz tan claro, tan rico de aventura
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
Y recuerdo una brisa triste por los olivos

Theodorakis nos ha dejado, pero tal como dice otra poeta, Rosalía de Castro,

Nada hay eterno para el hombre, huésped
de un día en este mundo terrenal,
en donde nace, vive y al fin muere,
cual todo nace, vive y muere acá.

Y en el mismo poema Era apacible el día también dice

No, no puede acabar lo que es eterno,
ni puede tener fin la inmensidad
.

Y ciertamente hay mucha inmensidad que permanece en la obra de hombres y mujeres y que nos es permitido gozar como el mejor legado. Es alentador que así sea.

A VUELTAS CON LA CARNE

Hace tiempo Jesús Mosterín, excelente persona y excelente filósofo hizo un reportaje llamado el demonio de la carne. Defensor del mundo animal, y desde la racionalidad, participó durante su vida, desgraciadamente finalizada a una edad todavía joven, en actividades y realizaciones de gran envergadura como el Proyecto Gran Simio. Es conocida su posición en contra de las corridas de toros y en general del maltrato animal, incluyendo la ganadería intensiva y las prácticas crueles e inaceptables de pesca. Y fue pionero en anticipar la obtención de carne a partir de cultivos.

En una entrevista en el año 2008 en el País, entre otras cosas, todas interesantes, decía “Lo primero es reconocer que los humanes formamos parte del reino animal y no ser separatistas del reino de los animales. Lo segundo es declarar la paz con la naturaleza y con los animales. Lo tercero es conocerlos mejor. Lo cuarto es gozarlos y amarlos”. Y también, “El problema moral más inmediato son las deplorables condiciones en que viven gallinas, cerdos y otros animales en cierto tipo de ganadería intensiva. Los animales allí están en campos de concentración y su vida es un infierno. Es urgente acabar con ello”. También Jordi Évole realizó un programa mostrando las terribles imágenes de una granja de cerdos con los animales ulcerados, con malformaciones y una vida estremecedora.

Hace tiempo que diversos organismos internacionales recomiendan no eliminar, pero sí reducir el consumo de carne. Esto vale para las sociedades privilegiadas como la nuestra, porque hay tantísimas en el mundo que ni la prueban, y morirían por asegurar un plato de arroz cada día.

Y no se trata solo del bienestar animal, también del bienestar del planeta, como han manifestado esos organismos. Hay maneras de evitar el problema, y desde luego se tiene que eliminar la ganadería intensiva. Hay muchos intereses, por supuesto, como en todo. Pero también hay codicia y falta de iniciativa para optar por otras alternativas que no resulten dañinas.

Y a cuento de todo ello va un ministro que aboga por esa reducción de ingesta, no ha hablado de eliminación, y se le tiran encima sus propios compañeros de gobierno y hasta el presidente. Muy bien señor Sánchez, cómase su chuletón, que según usted es imbatible. Pero piense en cuantos no se lo pueden permitir y vea imágenes del sufrimiento de esos animales mientras “viven”, es un decir, cuando los transportan, otro infierno, y cuando mueren. Y que le aproveche su chuletón.

Se reproduce aquí, con permiso del diario, el artículo que el pasado 8 de julio, publicó en el Periódico Pau Arenós, periodista, escritor, gastrónomo con múltiples premios y reconocimientos en su haber. Muchas gracias, moltes gràcies, Pau.

Pau Arenós. Coordinador de canal Cata Mayor. El Periódico 8 julio 2021Más que un chuletón, un capón para Pedro Sánchez.

El ministro Garzón no ha hecho otra cosa que repetir lo que la ciencia dice: una vaca es una fábrica de metano con patas y para conseguir una chuleta hay que gastar 15.000 litros de agua.

Pedro Sánchez tiene razón: el chuletón, poco hecho. Alberto Garzón tiene razón, y rima: mejor comer poco chuletón.

La respuesta de Sánchez, en cuanto que sale en defensa del ministro Luis Planas y la ganadería extensiva (Garzón se refiere a «macrogranjas»), es irresponsable e hipócrita, lejos de esa sostenibilidad a la que se ha comprometido su Gobierno, insostenible desde el punto de vista de la salud del planeta y de la de los ciudadanos.

Garzón no ha hecho otra cosa más que repetir lo que ciencia dice: una vaca es una fábrica de metano con patas y para conseguir una chuleta hay que gastar 15.000 litros de agua; para una manzana, solo 60. Los números están ahí para el análisis serio y tranquilo, sin la pasión sanguínea de la carne roja.

Planas es ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. Vaya, Agricultura, qué olvidadizo. La coliflor no tiene glamur, las acelgas no tienen prestigio. La reivindicación chuletera, o chuleta, de Sánchez suena a desafío de reservado, brandy, puros y corbata desahogada.

Yo como chuleta, y cocino chuleta (la carne, siempre atemperada; si no hay parrilla, una sartén muy caliente con un poco de grasa de la pieza), aunque –este el consejo menos dañino– hay que hacerlo de una forma excepcional y con bestias procedentes de fincas con animales bien cuidados, con espacio para moverse, alimentados de una manera respetuosa con el medio ambiente.

Se tiran pedos y eructan, sí, pero es la consecuencia de bombardear desde varios estómagos. Las vacas son inocentes: somos nosotros los que las politizamos, y explotamos.

MATANDO LA VIDA

Han matado un hombre han roto un paisaje, así se titulaba la novela de Paco Candel publicado allá por 1977. Ahora han sido una mujer y dos hombres, cooperantes de Médicos sin Fronteras en Etiopía. María Hernández, española de 35 años, Yohannes Halefom y Tedros Gebremarian, de 31 años, etíopes, asistente y conductor respectivamente. 

Qué decir de estos jóvenes que entregan buena parte de su vida a estas acciones humanitarias, en vez de mártires, prefiero decir que son personas generosas. Hoy muchas palabras pierden sentido a fuerza de utilizarlas sin pensar en su significado. Pero dar años de tu vida, de tu vida joven, es un acto de generosidad extrema. Y eso es lo que han hecho estas personas y lo que continúan haciendo tantas otras a pesar del peligro.

¿Y por qué ayudar a vivir, curando y combatiendo enfermedades, alimentando, enseñando, tiene que ser una actividad de riesgo?

Quienes han cometido esa y tantas otras agresiones lo hagan por convicción o, mandados, fanatizados quizá nunca han pensado que con esas acciones están minando sus propias vidas y las de los suyos. Esas personas que han muerto les asistirían si estuvieran enfermos o heridos, igual que a sus familiares.

Por qué los que disparan y matan no se preguntan ¿quién ha puesto las armas en sus manos?, ¿quién ha ordenado las masacres, provocado las huidas, el dolor, las violaciones, el miedo? ¿Por qué luchan, por qué matan? Pero los culpables reales se sirven del control de quienes convierten en títeres, prometiéndoles cosas que nunca tendrán, riqueza, tierras, fama, poder, vida después de la muerte rodeados de bellas huríes, la bendición de sus dioses, dependiendo de la religión que ostenten. El fanatismo se nutre y los mandatarios lo saben de la ignorancia, de la falta de criterio y de razonamiento. Y así, las guerras, los enfrentamientos provocan muerte, pobreza para los más y riqueza y poder para quienes los dirigen. Se podrían evitar bastantes de ellas, pero hay demasiados intereses y por eso la culpa alcanza a tantos, gobiernos incluidos.

Me viene a la memoria la canción Gorizia tu sei maledetta, compuesta en ocasión de la I Guerra mundial dedicada a aquella batalla siniestra.

O Gorizia tu sei maledetta
per ogni cuore che sente coscienza
dolorosa ci fu la partenza
e il ritorno per molti non fu

Traditori signori ufficiali
Che la guerra l’avete voluta
Scannatori di carne venduta
E rovina della gioventù»

O vigliacchi che voi ve ne state
con le mogli sui letti di lana
schernitori di noi carne umana
questa guerra ci insegna a punir

Voi chiamate il campo d’onore
questa terra di là dei confini
Qui si muore gridando assassini
maledetti sarete un dì

Mientras, el dolor se esparce como el viento, y unas cuantas personas, cada vez más, lo dejan todo para aminorarlo, como María, como Yohannes y como Tedros. Todos con una vida por delante. María en este Occidente, bienestante, donde posiblemente hubiera tenido una vida cómoda, cumpliendo sus expectativas como persona y profesional.  Pero alimentó otra idea, que le costó esfuerzo llevar a cabo; no es fácil trabajar en Médicos sin Fronteras, se exige una formación médica rigurosa, además de aptitudes y actitudes para el trabajo de campo en lugares donde la vida es de todo menos fácil, hambruna, malaria y muchas otras enfermedades, mortalidad infantil. Nadie se acostumbra a ver morir a un niño al que has estado cuidando durante días.

Según información del Periódico el conflicto en la región empezó en noviembre de 2020 y, además de las muertes, ha habido cerca de dos millones de desplazados, algunos a Sudán, otro país que ha estado regularmente sometido a golpes y guerras civiles, con lo que ello implica.

Que nadie diga que se lucha por la libertad, y que eso exige sacrificios. Como dice Javier Reverte al final la lucha por la liberación puede no ser otra cosa para la mayoría de políticos que una lucha por el poder.

La violencia contra la población civil en Tigray, la zona donde se ha producido la matanza ha sido y es atroz, denunciándose por parte de Naciones Unidas acoso, intimidación y detención de cooperantes, y también confiscación de la ayuda que reciben.

Como dice el comunicado de MSF “nada de lo que escribamos servirá para transmitir toda nuestra tristeza e indignación”.

Pero sé, sabemos, que vais a seguir, con esperanza y valentía y generosidad, sin ellas sería imposible. Y cada uno de vosotros con la certeza de vuestra elección libremente decidida y por ello más valiosa. Vais a seguir ayudando haciendo lo que más os importa. GRACIAS. Confiemos en que algún día la decencia se impondrá a la indecencia y a la maldad, la personal y la organizada.

¿POR QUÉ ARRUINAR LO QUE ES BELLO?

La astronomía cuenta con numerosos adeptos amateurs entre el público, como también la meteorología, ambas, ciencias muy relacionadas.  La afición a la astronomía en sus múltiples aspectos y con una gran dedicación al Sol arranca desde tiempos antiguos. Son numerosas las culturas con templos dedicados a él y dioses que los personifican.

Hace pocos días, en nuestro hemisferio hemos entrado en el solsticio de verano. Venus nos acompañará en el amanecer, y Marte, el planeta guerrero, desde mediados de agosto. Por las noches, todo el verano serán Júpiter y Saturno. Un privilegio para quienes puedan observarlos. Los astrónomos y meteorólogos son de gran ayuda para la observación, en los lugares adecuados, claro.

Foto: Wikipedia

La Agrupación Astronómica de Sabadell anuncia el próximo eclipse total de Sol el 4 de diciembre, pero para contemplarlo en su mayor extensión habrá que desplazarse a la Antártida y lo harán. Tuve la oportunidad de viajar con ellos al que tuvo lugar el 29 de marzo de 2006 en Libia y es algo impresionante.  Mucho más cuando previamente te han ofrecido todas las explicaciones para disfrutarlo y emocionarte. Y, como cada año, tendremos la lluvia de estrellas de las Perseidas hacia mediados de agosto.

El solsticio de verano ha seguido durante épocas remotas rituales de diferente signo, casi todos relacionados con el fuego practicado por las diversas culturas y civilizaciones comunicando entre otros magia, amor, predicciones, etc. 

Stonehenge, monumento megalítico, en Wiltshire, Inglaterra es un lugar al que acuden cientos de personas para contemplar la salida Sel sol. Este impresionante conjunto arqueológico es patrimonio de la humanidad.

Foto: Wikipedia

Entonces, por qué arruinar la magia de esa tradición, con prácticas molestas y aberrantes. La contemplación del fuego, del crepúsculo y de la salida del sol provocan sensaciones íntimas, compartidas o solitarias que crean un sentimiento de unión con algo superior a nosotros, y no se trata de religión. Pero, para muchos, se ha convertido en la ocasión de irrumpir de la manera más aviesa, con ruido, el de los petardos. Como si durante el año en las ciudades no lo estuviéramos sufriendo a todas horas. Es una verbena, hay que beber, bailar, y lanzar petardos que atruenan el espacio, nuestros oídos, los cristales de los hogares. Y provocan pánico en muchos seres.

Es estupendo que la juventud salga y se divierta, pero puede hacerse sin molestar. El ruido de los petardos es una auténtica agresión, me gustaría saber si los responsables municipales o a quien corresponda, controlan que el nivel de decibelios de esos artefactos es inferior al y permitido. Y no vale decir que es un momento; es toda la noche de San Juan y días antes y después, además de las fiestas mayores de los distintos barrios.

Lo que sigue es de mi amigo Pere, de Caldes pels animals, “menores, jóvenes, adultos con autismo, epilepsia, ansiedad, hiperacusia, enfermos de Alzheimer sufren por el ruido de los petardos estrés y crisis de ansiedad que en ocasiones requieren hospitalización. Los animales que comparten nuestras vidas y los ferales, todos tienen una sensibilidad auditiva muy superior a la nuestra. Y perciben esas explosiones como peligro llegándoles a producir ataques de pánico, paros cardíacos y atropellamientos en su huida. Las aves resultan muy afectadas. Es preciso rechazar esas prácticas estruendosas y substituirlas por otras que alegren las fiestas de manera divertida a la vez que solidaria y consciente”

Foto: Wikipedia

SANT JOAN

Dentro de un mes tendremos aquí el verano y, si todo va bien, parece que estaremos bastante más aligerados de la pandemia, aunque esto hay que decirlo con toda precaución porque expertos e ignorantes sabemos que las coses pueden cambiar.

Y hay que tener presente que mientras la solución no alcance a todo el planeta, a todos sus habitantes, o por lo menos a la gran mayoría, de ninguna manera el mal está vencido. El virus no conoce fronteras, y tampoco deberían tenerlas en cuenta quienes tienen en sus manos que los remedios, vacunas, tratamientos, sean universales.

Y sí, llega el verano, y con la mejora de la situación se reanudarán las actividades y lo que llamamos vida normal.

Y esas actividades incluyen la que detesto; no yo sola, y tiene lugar en el solsticio de verano, la noche de San Juan. Hay tantas maneras de celebrarla y lugares donde hacerlo. Pero a mi juicio todo lo pervierten los petardos. Nada tendría que decir si se usaran de manera cívica, pensando que sí hay quienes disfrutan con la práctica cafre, son muchos quienes la sufren, niños pequeños, bebés, enfermos, mayores, animales, hospitalizados y podríamos seguir.

Y, además, no es solamente la noche de Sant Joan, suelen empezar bastantes días antes. Todavía recuerdo el año pasado, el día 22 de junio oí desde mi casa lo que podría calificar como un cañonazo. Los cristales de las ventanas temblaron, cayeron objetos de estanterías.

Se aduce que es difícil de controlar.  Pero yendo al refrán “quien evita la ocasión, evita el peligro”, ese peligro se podría evitar sencillamente regulando la potencia de los petardos que se venden al público. No es normal que un particular pueda comprarlos con esa carga tan potente de dinamita o del explosivo que lleve. Creo que eso es perfectamente controlable.

MÉDICOS SIN FRONTERAS EN GUINEA-BISSAU

Encuentro virtual Roser Mauri, 13 de mayo de 2021

Un encuentro entrañable, con unos 15 participantes. Tras la presentación, Roser nos explica su experiencia compartida con sus compañeros.

Roser muestra una serie de fotografías, realizadas por el compañero que, además de sanitario, es un excelente fotógrafo. Siento no recordar el nombre. Muestran la expresión de alegría y los juegos de los niños y cómo se relacionan con el personal. Las madres, muy atentas a sus hijos. También vemos caminos dificultosos, paisajes, los lugares donde se atiende y/o se hospitaliza a los pacientes y el lugar de “residencia”,

Roser nos dice que la esperanza de vida es de 47 años, la mortalidad infantil, muy elevada, se ha reducido en los últimos años y ahora es 79 por cada 1000. La edad más problemática es hasta los 5 años. A los recién nacidos no se les pone nombre hasta más adelante. La frecuencia de gemelos es elevada. También es elevada la mortalidad materna.  Las principales causas son malaria, mordeduras de serpiente, ríos contaminados, desnutrición. No hay agua corriente.

 El 50% de la población es musulmana, el 40% animista y el 10% cristiano. La convivencia es buena entre todos. La gente es muy cordial y agradecida.

Mi preocupación personal es el aumento demográfico mundial incompatible con la sostenibilidad, por la destrucción de bosques, ríos, contaminación y otros muchos factores. Roser me hace ver que, si la natalidad es elevada, no lo es la supervivencia y además hay que considerar la esperanza tan corta de vida.

En las fotos los niños no se ven esqueléticos, pero nos aclara que la alimentación básica es el arroz. Así, aunque sacien el hambre, hay carencia de nutrientes básicos, vitaminas, proteínas, calorías y lo necesario para garantizar una nutrición adecuada.

Nos ofrece explicación detallada de la formación y protocolos que tiene que seguir y superar el personal de MSF. Todo muy estricto para garantizar la seguridad, los procedimientos adecuados y la gestión general de las actividades. Guinea-Bissau fue su primer destino. Hubo épocas muy satisfactorias, pero también dramas que vividos en primera persona afectaban de manera traumática. Ver morir niños pequeños que has estado atendiendo es algo tremendo y eso sucede especialmente en época de lluvias, cuando la malaria hace estragos. El país está sometido a 6 meses de lluvia. Durante su estancia formó a personal autóctono, con paciencia extrema. Al volver, después de una ausencia reglamentaria, pudo comprobar la pericia con que efectuaban su trabajo. Y la alegría cuando niños y madres la recibieron.

 Roser informa de la actividad de gestión que también es necesaria pues de ella depende la recepción de material y medicamentos en los momentos precisos.

La medicina es pública y privada. Nos dice que los niños menores de 5 años la tienen gratis. Hay medicinas o atenciones con precio simbólico, otros resultan más caros. Otra situación alentadora es el cambio en el Hospital Nacional Simão Mendes, que tiempo atrás no destacaba por su eficacia y actualmente actúa como centro de referencia. MSF por supuesto colabora.

Ahora Roser está en Alicante, pero con unas ganas tremendas de regresar. Roser, esto es un breve resumen de todo lo que dijiste. Gracias por compartirlo con nosotros. Es lo mejor que te podemos decir y a todos los compañeros, hombres y mujeres de Médicos sin Fronteras, GRACIAS.

He querido añadir algo más de información sobre Guinea-Bissau. Indico la procedencia.

De Wikipedia

Guinea-Bissau, ​en el oeste de África, limita al norte con Senegal, Guinea al sur y al este, y con el océano Atlántico al oeste. Su población en 2019 se estima en 1.921.000. Desde el siglo XIX fue colonia portuguesa; se independizó en 1973

Ocupa una superficie de 36.125 km². Atraviesan el país numerosos ríos. En su litoral se distribuyen una serie de archipiélagos. Su economía se basa en la agricultura y la pesca, pero se vio muy afectada por la guerra civil de 1998–1999. Se encuentra bajo un programa de ajuste estructural del FMI.  Fuente de ingreso muy importante es la producción de nueces de cajú o anacardo (Anacardium occidentale), de las que exporta 90.000 toneladas anuales. En enero de 2005 una plaga de langosta amenazó la producción y el gobierno dijo que no había fondos para poder combatir la plaga.

Guinea-Bissau sostiene una economía de supervivencia basada en la agricultura y la ganadería. Con unas 350.000 ha cultivadas, se destina básicamente al consumo local: arroz, nuez de palma, coco, maíz y sorgo. La producción de cacahuetes se destina a la exportación. La ganadería porcina y ovina está bien desarrollada.

El 30% del territorio es boscosa, lo que permite la explotación de madera y caucho. La actividad industrial relevante es el tratamiento de los productos agrícolas, producción de cerveza, y petróleo en la zona de explotación conjunta con Senegal. Tiene grandes reservas sin explorar de bauxita y fósforo que comenzaron a ser exploradas en 2010. La emisión de sellos postales, destinada al coleccionismo, es también una importante fuente de ingreso para su economía.

Web de MSF

Durante décadas, Guinea-Bissau se ha visto afectada por la inestabilidad política, perjudicando el desarrollo del país y provocando la deficiencia de los servicios públicos. La atención médica está muy limitada por escasez de recursos y de personal cualificado.

En 2019, las actividades de Médicos Sin Fronteras siguieron centradas en la atención pediátrica. Las principales enfermedades que afectan a los niños son las infecciones respiratorias, malaria, diarrea y meningitis; en los recién nacidos, las causas principales de muerte son la asfixia y la septicemia.

Nuestros equipos dirigen las urgencias y las ucis pediátricas y neonatal en el único centro de atención terciaria del país, el Hospital Nacional Simão Mendes de Bissau, la capital. En las urgencias pediátricas, implantamos un sistema de priorización que garantiza una atención más rápida y eficaz, y trabajamos en colaboración con el Ministerio de Salud para asegurar que se implementan los protocolos y procedimientos correctos para reducir la mortalidad infantil. También brindamos apoyo al personal del Ministerio con capacitación y el desarrollo de habilidades de gestión.

En atención neonatal, se necesitan muchos recursos, pero en este hospital   demostramos que se puede ir más allá de lo básico, incorporando nuevos protocolos y tecnologías que generalmente no se aplican en los países en desarrollo. Para abordar las necesidades de pacientes con condiciones más complejas y críticas, incorporamos nuevas herramientas y tecnologías para bebés con problemas respiratorios, incubadoras, pruebas PCR (proteína C reactiva) para el diagnóstico de la septicemia y protocolos específicos de control y prevención de infecciones.

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2019; es un resumen no exhaustivo. En 2019, contábamos con 247 profesionales, nacionales e internacionales, y gastamos 4 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Empezamos en este país en 1998.En 2019, MSF España era la única sección de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad consulta nuestro ‘Informe de Misiones’.