ESPACIOS NATURALES Y SU RECUPERACIÓN

Introducción

La destrucción de inmensas áreas silvestres y/o salvajes no es reciente. Se ha estado llevando a cabo desde cientos de años para dedicarlas a la agricultura, la ganadería, y para la construcción de viviendas, carreteras y otras infraestructuras. Esas actuaciones, junto con la contaminación y la sobreexplotación han sido y son, entre otras, las principales causas de la deforestación, del retroceso del hábitat de numerosas especies vegetales y animales. La consecuencia es la desaparición o extinción de muchas de ellas algo que ya en tiempos recientes ha adquirido proporciones descomunales a escala mundial. Numerosas actividades relacionadas con la desaparición de los humedales y de otros espacios vírgenes se vinculan al imparable ascenso mundial de la demografía. La pérdida de biodiversidad que ello conlleva no interesa a los responsables de esas actuaciones, sus efectos, aunque devastadores no son inmediatos. Los políticos, tendrían que tener entre sus objetivos la conservación de la naturaleza y la utilización sensata de sus recursos. Pero importan los votos. Sin olvidar el beneficio económico que esas actuaciones sobre infraestructuras y terrenos proporcionan, con recovecos para el fraude público y privado. Y sobre eso allá y aquí los ejemplos son numerosos, cuando no rutinarios.

                Respetemos las honrosas excepciones, que las hay, pero son minoría y a menudo menospreciadas.

Salburua, Vitoria-Gasteiz (2016)

                ¿Por qué hay que mantener los espacios naturales? Son muchas las razones y para no extendernos, digamos que es la mayor riqueza del planeta y por tanto patrimonio universal. Se han establecido convenios internacionales (véase más adelante) que explican la biodiversidad de esos espacios y dan cuenta de los objetivos y beneficios de su conservación y respeto.

Compromisos internacionales

Convenio de Diversidad Biológica. En 1992 se inició la redacción de un convenio entre diversos países para establecer los objetivos y acciones que permitieran la conservación, mediante el uso sostenible y razonable de los elementos que componen la biodiversidad. Y también la distribución de los beneficios que ofrecen los recursos genéticos inherentes a esa diversidad. En el año 2000 la ONU declaró el 22 de mayo Dia Internacional de la Diversidad Biológica (resolución 55/201). En 2016, el Secretario General de la ONU finalizó así su discurso “En este Día Internacional de la Diversidad Biológica, insto a todos los gobiernos y a las partes interesadas a preservar y gestionar de manera sostenible la diversidad de la vida en la Tierra en beneficio de las generaciones presentes y futuras. La preservación de la diversidad biológica es parte fundamental del pacto que hemos suscrito entre todos y con el planeta que nos alimenta y protege”. http://www.un.org/es/events/biodiversityday/

Biodiversidad o diversidad biológica comprende la variedad, conocida o por descubrir, de seres vivos, ecosistemas, y fenómenos naturales que han ido conformando la vida desde su aparición hace aproximadamente 3800 millones de años. También se considera el efecto de la actividad humana sobre la biodiversidad que, si bien, ha ocasionado grandes perjuicios a lo largo del tiempo, se contempla como un mal necesario que, administrado con sensatez ayuda a la conjunción de intereses, lo que conocemos como sostenibilidad. https://es.wikipedia.org/wiki/Convenio_sobre_la_Diversidad_Biol%C3%B3gica

Peligros actuales contra la biodiversid son: aumento de la demografía y actuaciones humanas (y en consecuencia extensión de áreas de cultivo, pesca, ganadería, construcción), catástrofes naturales, entre otras. En el concepto de biodiversidad intervienen diferentes elementos, a destacar el número de especies y su composición. En cuanto al número, se estima que pueden existir entre 10 y 100 millones de las que se conocen alrededor de millón y medio. Mantener la biodiversidad es imprescindible y esencial para la sostenibilidad de nuestro planeta y de su equilibrio ecológico (Guerrero R. 2003).

Convenio de Ramsar. En 1971 tuvo en Ramsar (Irán)  lugar la firma del Convenio de Ramsar para la protección de los espacios naturales. España lo adoptó en 1982. Los adheridos (partes contratantes) del Convenio es de 169 (datos de 2015), que incluye un número superior a 2200 “sitios Ramsar” en la lista de humedales de importancia internacional con una superficie superior a 210 millones de hectáreas. España cuenta con 74 humedales incluidos en la citada red, http://www.ramsar.org/es/humedal/españa. “La red de sitios Ramsar constituye la mayor red de áreas de importancia internacional reconocidas oficialmente en el mundo… eje principal de una red mundial de humedales que mantienen funciones vitales y prestan servicios de los ecosistemas tanto para las personas como para la naturaleza”. Desde sus inicios comprometió a los estados adheridos a proteger y conservar los espacios atendiendo a su valor ecológico, que incluía los humedales.

                Desde 1997 se fueron diseñando planes estratégicos de la Convención de Ramsar. En el cuarto y último, que cubre el período 2016-2024 se indica que la labor de la Convención “se organiza en torno a tres pilares: i) el uso racional de todos los humedales mediante planes, políticas y legislación nacionales, medidas de manejo y la educación del público; ii) la designación y el manejo sostenible de humedales adecuados para su inclusión en la Lista de Humedales de importancia internacional, y iii) la cooperación internacional con respecto a los humedales transfronterizos y las especies compartidas”.

                En el Convenio se establecen como humedales las superficies cubiertas de agua, permanente o temporal, estancadas o corrientes, las masas de agua que son prolongaciones de marismas, de pantanos, y de turberas y las prolongaciones de agua marina que no superen los 6 metros de profundidad. El Convenio Ramsar y el Convenio de Diversidad Biológica abogan por la cooperación y asesoramiento mutuo en el desarrollo de sus respectivas misiones y objetivos.                 A pesar de las actuaciones para la  recuperación y conservación, la información sobre la pérdida de humedales en los últimos 100 años es apabullante. En un comunicado de prensa de Ramsar del 2 de febrero de 2015 se informa que “desde 1900 se ha perdido el 64% de los humedales del planeta y que en los últimos 40 años ha desaparecido el 76% de las poblaciones de plantas y animales de agua dulce (según el informe Planeta Vivo de WWF), una situación peor que la de ningún otro ecosistema”.  

Zona de humedales en Daimiel (Google).
Humedales

Puede haber bastantes diferencias entre humedales dependiendo entre otros factores de su ubicación geográfica y su carácter continental o costero. Son zonas de transición entre sistemas acuáticos y terrestres. Incluye charcas, lagunas y otras masas que no alcanzan la consideración de lagos. Sin embargo, pueden formarse humedales en las proximidades de lagos y ríos ya que comparten relaciones ambientales (Casado S, & Montes C 1995). A pesar de sus diferencias, se determinan unas características comunes a todos los humedales, algunas de las cuales son: (1) masas de aguas someras, (2) acumulación de materias vegetales sometidas a descomposición lenta y (3) presencia de plantas y animales adaptados a sus condiciones (Glez-Bernáldez F &Montes C 1989). El agua de los humedales, aunque presente la mayor parte del año, está sujeta a flujos e inundaciones de diferente intensidad lo que le confiere ese carácter variable en buena parte determinado por las condiciones meteorológicas, climáticas, y estacionales. Los humedales en los que el agua está por encima de la superficie en mayor o menor cantidad se denominan palustres, siendo esa afloración una diferencia clara con los de aguas subterráneas.

                En los humedales hay una gran relación, recíproca, entre todos los elementos que la componen y el entorno. Son ricos en nutrientes, muy productivos donde el reciclado de la materia orgánica por descomposición y su acumulación en el sedimento es fundamental (Casado & Montes 1995). Una descripción detallada de los aspectos ecológicos y científicos de los humedales puede encontrarse en los numerosos trabajos del Prof. Carlos Montes y su grupo como la guía de los lagos y humedales de España (Casado & Montes 1995).

El humedal de Salburua en Vitoria

Enmendalla y no sostenella serían iniciativas para recuperar espacios que sufrieron diferentes niveles de degradación, voluntaria o por dejadez. En muchos casos esa recuperación hay que darla por pérdida. Pero en otros, aunque sin restablecer la situación original se ha conseguido una transformación razonable. Merece la pena destacar el conjunto de más de 200 hectáreas de espacio verde y humedales de Salburua. Ha sido una actuación meritoria que es cobijo y hábitat de un buen número de especies vegetales y de mamíferos, aves, insectos, réptiles, dentro del Anillo verde de Vitoria.

Su recuperación, mantenimiento y buen uso en su disfrute por parte del público hacen concebir esperanzas, a la vez que incita a seguir su ejemplo. Vitoria ha merecido en los últimos tiempos reconocimiento internacional por su labor transformadora y de recuperación de espacios de alto valor ecológico. Nos centraremos en este texto en el caso de Salburua, aunque tratando de las generalidades propias de los sistemas de humedales.

Se trata de un espacio recuperado en el que sucesivamente, y desde 1857, las masas de agua fueron siendo desecadas y el bosque talado para su utilización como área agrícola. Las aguas drenadas de las lagunas Larregana y

Arcaute se derivaron hacia el río Alegría. La cronología del drenaje fue Larregana, Arcaute y Betoño esta a mediados del siglo XX y la primera en ser recuperada, iniciándose los trabajos en 1994. En el río Alegría también se realizaron en su tramo final labores de recuperación para lograr que el acondicionamiento del paisaje y la restauración de un entorno ambiental contemplara tanto el cauce como la riera. De esta forma era factible su utilización como parque y zonas de paseo desde una perspectiva armónica entre el uso y disfrute y su conservación. Otros ríos son Santo Tomás y Errekaleor en la zona este de la ciudad.

Salburua fue incluido como Humedal Ramsar de Importancia Internacional (número 1263, 2002) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) dentro de la Red Europea Natura 2000.

Componentes hídricos

Al considerar la necesidad de la recuperación de estas zonas tuvo presente la importancia ecológica del Alegría en su conexión entre el Zadorra y los humedales de Salburua. Se pude seguir el curso del río Alegría, a través de los caminos acondicionados y surcados por sauces y álamos. Está considerado corredor ecológico de unión entre el Zadorra y Salburua.

                En la Balsa de Betoño, al oeste del parque, el acondicionamiento de plantaciones acuáticas y especies de la región, principalmente robledales y fresnedos exige trabajos de prospección y acondicionamiento. A simple vista se distinguen agrupaciones de espadilla, y otras plantas acuáticas como lirios, carrizos y espadañas. Esta balsa se puede mantener inundada alrededor de nueve meses al año.

El Zadorra, cuya cuenca en la más extensa de los ríos de Álava (aprox. 1.350 Km2 y curso fluvial de 85 Km. de longitud). Se ha construido un cauce paralelo al del propio río con una doble finalidad, evitar inundaciones en la ciudad en épocas de lluvias y, en el resto del tiempo servir para el disfrute del público. El Zadorra es un afluente del Ebro y por su ubicación actúa como factor limitante a la extensión de la ciudad de Vitoria por la parte norte. Nace en la Sierra de Entzia, en el manantial de los Corrales, municipio de San Millán y desemboca entre Miranda de Ebro (Burgos) y la localidad de Zambrana (Vitoria). La sierra de Entzia es ocupa cerca de 5000 hectáreas en el límite nororiental de territorio alavés con Navarra. Los principales afluentes del Zadorra son los ríos Urquiola, Albina, Alegría, Zayas y Ayuda.

La recuperación forma parte del plan global que contempla tanto la integración de los aspectos ecológicos y los sociales, de ahí la conversión de estos espacios en parques de uso público. La zona del humedal del Salburua tiene su origen en las surgencias de agua subterránea del Acuífero Cuaternario de Vitoria, el más extenso del País Vasco. Se trata de una gran masa de agua que recorre una buena extensión de la Llanada Alavesa y se originó a partir de los depósitos de material arcilloso, gravas y limos que los ríos de la era cuaternaria fueron depositando sobre el sustrato. Los humedales de Salburua surgen en las zonas de afloramiento del agua

http://bideoak2.euskadi.net/debates/geodiversidad/recursos_ide/079.pdf.

También se alimentan parcialmente de los ríos de la zona. Actualmente su capacidad de almacenamiento es de 41 HM3. La agricultura intensiva y al vertido de aguas residuales provocan una gran contaminación de las aguas subterráneas por compuestos nitrogenados y nitratos. Contribuye a ello los procesos de recirculación y derivación de ríos a la entrada de la unidad cuaternaria (tesis Iñaki Arrate Jorrin 1995).

Actualmente, el parque de Salburua, ocupa una extensión de 206 Ha. y sus lagunas principales son Betoño y Arcaute.

                La alimentación de los humedales suele ser de forma natural, como también es natural que se produzca la disminución de sus aguas o incluso la desecación en épocas de sequía, algo a lo que su fauna está habituada. En todo caso, las situaciones extremas, tanto de desecación como de inundaciones pueden influir sobre todo el conjunto y sus componentes. 

Zona inundada en Salburua. Foto C.Chica.
Mapa de las lagunas de Arcaute y Betoño, las dos principales del parque de Salburua (foto http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8711409)
Ubicación

El parque-humedal de Salburua se encuentra al este de la ciudad de Vitoria-Gasteiz. Su distancia del centro urbano es de unos tres kilómetros y su acceso es fácil desde cualquier punto de la ciudad con transporte público. Si años atrás la zona quedaba alejada, en un área quasi rural, el crecimiento urbanístico la ha dejado en su actual situación de proximidad a la ciudad. Esto es algo que ha ocurrido en la mayoría de ciudades donde el aumento de la densidad de población con la consiguiente, imparable, construcción de edificios, viviendas y nacimiento de nuevos barrios. Solamente las poblaciones rurales son las que experimentan un drástico abandono y reducción poblacional. Hoy se la llama la España vaciada.

Fauna

Tal como se indica en las explicaciones en el mismo parque y en el Centro de Interpretación Ataria, los únicos animales introducidos son los ciervos y los ejemplares varios, sean exóticos o no, que ciudadanos irresponsables sueltan en el parque una vez que se han cansado de ellos o cuando les suponen una molestia. Esta práctica extendida por doquier, además de una clara falta de civismo supone una condena al animal en cuestión y una amenaza para el entorno físico y faunístico del lugar. Esas no entienden la responsabilidad que comporta tener un animal y que no se trata de un juguete o un pasatiempo, sino de un ser vivo cuyas necesidades tienen que ser atendidas.

                En cuanto a los ciervos su introducción se debe a la actividad que desarrollan en el control de la vegetación, labor que llevan a cabo harto eficaz. Sin embargo existen divergencias de opinión sobre los beneficios de estas acciones al considerar que puede afectar negativamente a determinadas especies vegetales y a la recuperación natural del bosque, para lo cual se propone la observación y el control de las especies afectadas  (Uribe-Echebarría, 2004). 

Área protegida con ciervos al fondo. Foto Cchica.

Salburua encierra una riqueza ornitológica de gran valor compuesta por aves migratorias, estables y otras intermedias que, como las cigüeñas, han convertido este hábitat en hogar propio. En primavera es posible ver sus nidos y asomar los picos de los polluelos reclamando el alimento. Otras especies son el aguilucho o la espátula. Se describen brevemente algunas de las especies presentes.

                La prensa local daba cuenta en diciembre de 2015 del éxito reproductor de las aves acuáticas de Salburua, tanto permanentes como migratorias. Asimismo destacaba la afectación del botulismo aviar que afectó con un nuevo brote en 2015. Pudo ser detectado de inmediato y reducir su efecto mortal cuya principal víctima fue el ánade azulón (Noticias de Álava 17.12.2015).

Rana dalmantina, también conocida como rana ágil, es de amplia distribución en el centro y sur de Europa. Encuentran un buen cobijo en este parque, y lo necesitan por hallarse en peligro de extinción en la Península Ibérica. Ello se debe a la reducción de sus hábitats de reproducción, especialmente las charcas, también al aislamiento y distancia entre las diferentes poblaciones.  Y, de manera importante, determinadas prácticas de siega en los campos de cereales y otros productos que suponen la eliminación de los corredores forestales. El éxito de su conservación depende de la gestión de las zonas húmedas [Alberto Gosa Efectivos poblacionales de la Rana ágil (Munibe 2002).

Visón europeo (Mustela lutreola). También en peligro de extinción, si bien en este caso a escala mundial. Es una especie propia de medios acuáticos que se extiende desde España hasta los Urales. En la península Ibérica se encuentra en zonas de Navarra, La Rioja, País Vasco, Soria y Burgos. Son varias las razones de su disminución, entre las cuales se encuentra la introducción del visón americano, utilizado en peletería, de mayor tamaño, agresivo competidor por el alimento y el espacio y de mayor fertilidad. En los medios en que se encuentran las dos especies, la convivencia lleva a la desaparición del europeo. Por otro lado, tenemos la degradación y desaparición de su hábitat.Y por supuesto el factor común a la mayoría de problemas ambientales como es la eliminación de las zonas naturales de inundación, sotos naturales, humedales, etc. para su utilización agrícola y ganadera.

Panel informativo en el parque con indicación de diferentes especies vegetales y animales.

En cuanto a la patología que contribuye a la disminución del visón europeo estáel virus del moquillo canino o distemper canino que, además de a los perros, tal como su nombre indica, afecta a otras numerosas especies, entre ellas el hurón la marta y el visón. Es un virus RNA que codifica proteínas en la estructura tanto del envoltorio como del núcleo perteneciente al género Morbillivirus y familia Paramyxoviridae.

Mariposa Macaón (Papilio machaon). Una de las especies europeas diurna de lepidópteros y de las que se observan con más facilidad en la Península Ibérica. Sus ejemplares son hermosos y en variedad de tamaños pueden superar los 6 centímetros de envergadura con alas de color negro y amarillo. Sus alas posteriores están dotadas de una especie de cola que le dan una apariencia de golondrina. En su etapa de oruga dispone de un apéndice glandular anaranjado que le sirve de defensa ya que despide un olor desagradable y ácido butírico, tóxico para aves insectívoras. Otra amenaza real que la ha hecho disminuir en amplias zonas del planeta es la utilización de pesticidas sobre los vegetales de los que se suele nutrir, los cultivos de zanahorias e hinojo entre ellos. Su reproducción está ligada a la climatología de las regiones en que habita.

Foto de la mariposa Macaón en los carteles informativos del parque.

Ciervo volante, Lucanos cervus. Espectacular muestra de escarabajo que ha sido designado como el de mayor tamaño de Europa. De color negro o rojizo intenso, las diferencias entre macho y hembra son apreciables, principalmente por su mayor tamaño que en los machos puede llegar a los 10 cm. Otras diferencias son las mandíbulas más desarrolladas en los machos y su forma recuerda los cuernos de un ciervo, de ahí su nombre popular. La savia de los árboles es el alimento para los ejemplares adultos en tanto que las larvas se nutren de madera descompuesta. La fase larvaria es muy larga, entre uno y cinco años. Son frecuentes en zonas de robledales y bosques de caducifolias, en cultivos, prados y en general en paisajes de poca elevación.

Cartel de una de las rutas en el parque con la imagen y explicación del Ciervo volante.   

Esta especie también está amenazada, por pesticidas, aplastamientos, retroceso de hábitat, coleccionismo. Los especialistas se quejan de falta de un interés real en conocer el grado de efectividad de las diferentes causas. Su alarmante desaparición en el centro de Europa ha hecho que quedara incluida en el Convenio de Berna como especie protegida http://www.internatura.org/estudios/ciervo/boletinb.html.

Focha común, Fulica atra. Abundante en los húmedales europeos en zonas de vegetación palustre. Necesita aguas remansadas y vegetación en abundancia. Su plumaje es negro con el frontal blanco. Según la descripción de la Sociedad Española de ornitología “es un ave ruidosa que emite diferentes vocalizaciones” desde un sonido alto y breve hasta “varios gritos disilábicos” (http://www.seo.org/).

Ánade azulón. Anas platyrhynchos. Su promedio de vida se calcula en veinte años. Es el pato más común en España y se encuentra en humedales, marismas y estanques de cualquier tamaño. Su principal amenaza es la caza y la alteración de las zonas húmedas. Hay una variación visible de color entre machos y hembras.

Pato cuchara. Anas clypeata. En España está presente en zonas del norte, Extremadura y Andalucía. Su reproducción se ve afectada por las variaciones interanuales en los niveles de agua de los humedales. Muestran hábitos migratorios. El plumaje nupcial del macho es vistoso y distintivo. Presenta un pico plano del que se sirve para filtrar el alimento que extrae del limo.

Garceta común. Egretta garzcetta. De aspecto estilizado y plumaje blanco. Esta especie ha pasado por diversos episodios de riesgo para su conservación. Hoy en día esos riesgos son los comunes a otras aves de los humedales que es su destrucción. Otro aspecto más específico para su subsistencia es la dependencia que presentan hacia los alimentos que encuentran en los arrozales, gusanos, insectos, etc. Por lo tanto, se verán afectadas por las modificaciones en este cultivo. Se encuentra incluida en el Catálogo nacional de especies amenazadas.

Aguilucho lagunero, Circus aeroginosus. La posibilidad de contemplar el vuelo y planeo de esta ave y su elegante posar sobre los carrizos y marjales es una bella experiencia. Tienen preferencia por los humedales con abundancia de vegetación. Su población en nuestro país se ha visto notablemente reducida por la persecución directa y por la destrucción de su hábitat, aunque en los últimos años se ha revertido esa situación.  

Para todas las especies el uso de pesticidas (herbicidas) es una de las amenazas reales.

Flora
La Balsa de Arcaute conserva una muestra del robledal que originalmente se extendía por la zona.

Cárices, Carex riparia, (espadilla) abundante en zonas húmedas. De los diferentes géneros existentes, Carex es de las que cuenta con mayor número de especies en todo el mundo. Es una planta herbácea con entrenudos largos que en su forma subacuática es posible observar en Salburua. Sus flores se agrupan en forma de espigas y florece de marzo a junio. La mayor parte de sus especies habita zonas encharcadas, orillas de estanques y suelos de humedad permanente. Propia de bordes de ríos y lagunas y está ampliamente representada en España. En Salburua es la planta más frecuente en la balsa de Betoño, destacándose su valor ecológico y la necesidad de su conservación (Uribe-Echebarría, 2004)

Vegetación acuática en los humedales de Salburua. Cchica.

Quercus robur L. Conocido típicamente como roble, carballo o roble pedunculado de cuyos pedúnculos penden, las bellotas. Este fruto es producido además de por el roble, por la encina, el alcornoque y el quejigo. Forma conjuntos o carballedas y su aspecto es de robusta altivez. Puede alcanzar más de 30 m de altura y es de amplia distribución en Europa. En España se encuentra principalmente en el norte, en la Cornisa Cantábrica, Galicia, Pirineos navarros y catalanes entre otros y en bosques mixtos con presencia de fresnos. Necesita suelos húmedos y profundos, sin requerimientos específicos en cuanto al pH y resiste los rigores invernales. Sus anillos de crecimiento son muy marcados y fáciles de apreciar en los cortes del tronco.

Roble pedunculado y foto explicativa en el parque.

Malvavisco, Althaea officinales, presente junto a las formaciones de Carex riparia donde el suelo permanece encharcado gran parte del año. En el conjunto del prado se encuentra en relativa abundancia especies como el lirio amarillo (Iris pseudacorus) y menta (Mentha aquatica).

Salguero negro, Salix atrocinerea y sauce blanco (Salix alba). Especies diferentes de estos sauces se encuentran cubriendo los márgenes de ríos y arroyos de Salburua. Se ha descrito su función de capital importancia contra la erosión de las orillas, control en la proliferación de otras especies y en la depuración de las aguas.

Explicación de vegetación de saucedas distribuidas en el parque.

La proximidad en el espacio y en el tiempo de zonas rurales y de cultivo (recordemos que Salburua una vez desecada se convirtió en área cultivada), evocan tipos de vegetación como la arvense y sus especificidades por los diferentes productos agrícolas. Uribe-Echebarría (2004) destaca el valor adicional del conocimiento de la vegetación propia de las zonas cultivadas “El interés volcado en la conservación de especies raras y hábitats singulares, contrasta con el descuido que en toda Europa se ha tenido con la conservación de la diversidad biológica en los terrenos cultivados. En países centroeuropeos se organizan hoy excursiones botánicas con el objetivo de ver especies arvenses..”, …” una vez que han sido casi extinguidas por el empleo abusivo de herbicidas”. Plantas arvenses son aquellas que crecen de forma silvestre en los sembrados y que, aunque también se las designa como malas hierbas, se ha demostrado su función beneficiosa.  En el aspecto negativo afectan al cultivo ya que al competir con estos por la luz, agua, espacio y nutrientes estorban su normal desarrollo, además de ser potencialmente atractivas para plagas diversas. Como beneficios se destaca su labor en la prevención de la erosión del suelo y reciclado de nutrientes y minerales (Blanco & Leyva, 2007).

Uso sin abuso

La labor de recuperación del parque de Salburua contó con informes y aportaciones de expertos y estudiosos en el ámbito de la ecología y el medio ambiente. Hay que considerar que un uso sin abuso de espacios naturales protegidos necesariamente tendría que establecer zonas restringidas, aquellas de mayor valor ecológico. Y la restricción tendría que afectar no solamente a la aproximación de visitantes sino también a la edificación. Pero este último aspecto choca frontalmente con políticas económicas y de desarrollo urbano y en muchas ocasiones los informes y consejos de los expertos no impiden esas acciones. Son los potenciales planes de edificaciones y de desarrollo de infraestructuras lo que suponen los peligros reales para el mantenimiento del humedal en su situación actual y posible desarrollo. Cabe esperar que los cuidados, empeño y esfuerzo que se ha puesto en la recuperación de estos espacios, el reconocimiento internacional, la concienciación de la población y la utilización respetuosa para disfrute por parte del público tengan su peso en la protección del ecosistema.

Referencias
  • Blanco Y, Leyva Á (2007) Cultivos tropicales 28:21-28
  • Casado de Otaola S, Montes C 1995 Guía de los lagos y humedales de España. J.M. Reyero editor, 255 pp.
  • Glez-Bernáldez F, Montes C 1989 Los humedales del acuífero de Madrid. Mitsch WJ, Gossselink JG Wetlands. Van Nostrand Reinhold
  • ecológico (Guerrero R. Reproducción y diversidad microbiana. La Tierra 54:2003).
  • Uribe-Echebarría, P.M. (2004). Estudio de la flora y vegetación no acuáticas del Parque de Salburua (Alava). Centro de Estudios Ambientales, Ingurugiro Galetakaro Ikastegia. Vitoria-Gasteiz. Informe inédito
  • Arrate Jorrin Iñaki tesis 1995. Estudio hidrogeológico del acuifero cuaternario de Vitoria-Gasteiz (Araba, Pais Vasco) Herriko Unibertsitatea
  • http://bideoak2.euskadi.net/debates/geodiversidad/recursos_ide/079.pdf
  • Munibe (2002). Rana dalmatina y uso del hábitat reproductor en Navarra.  (Ciencias Naturales-Natur Zientziak) 53:205-212 (2002) ISSN 0214-7688]

General. http://www.vitoria-

gasteiz.org/wb021/http/contenidosEstaticos/adjuntos/es/82/56/48256.pdf