GALÁPAGOS, ISLAS ENCANTADAS

Recorrido científico y cultural por varias de las islas.
JUNIO 2005

En junio de 2005 tuvo lugar en Isla San Cristobal la Cumbre Mundial sobre Evolución en las Islas Galápagos. Su realización, y la de futuras ediciones, es un proyecto de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y su Instituto para las Artes y Ciencias en Galápagos (GAIAS), establecido en 2002.

Científicos expertos mundiales aportaron el resultado de los últimos trabajos bajo un amplio enfoque temático. En conferencias y reuniones propiciaron un intercambio de estrategias para el estudio de los distintos aspectos de la evolución, precisamente en las islas que inspiraron las ideas revolucionarias de Darwin y que cambiaron la forma de entender el planeta y la vida en él.

 Entre los participantes cabe destacar a Peter y Rosemary Grant, matrimonio británico, quienes presentaron los datos más recientes sobre radiación adaptativa en los pinzones, a partir de su trabajo en las distintas islas. Los Grant llevan más de cuarenta años realizando sus investigaciones en todo el archipiélago y conocen de primera mano el comportamiento y evolución de estas aves. Aportaron una visión panorámica de las interacciones ecológicas fluctuantes, la evolución genética y los rasgos transmitidos culturalmente. Para finalizar ofrecieron sus resultados más recientes sobre los mecanismos genéticos que dan cuenta de la variación en la forma y tamaño del pico de los pinzones.

 Un dato aportado por Frank Sullowat, historiador científico, fue precisar el lugar de Cerro Tijeretas en Isla San Cristobal, donde Darwin desembarcó para iniciar su recorrido por las islas.

 Lynn Margulis hizo hincapié en los avances científicos que han demostrado la validez de su teoría sobre la endosimbiosis seriada, así como de la función de componentes biológicos que contribuyeron a la evolución de las distintas formas de vida.

La supervivencia del más apto en la lucha por la vida, Margulis la considera una apreciación limitada o sesgada del darwinismo. Ella añade, que no opone, la aportación de la simbiosis a la evolución con pruebas fehacientes. Y así es reconocida como una de las científicas más importantes en biología.            

En palabras de la propia Margulis, “la vida tiene un origen común, único. La evolución no es una acumulación de azar. Es la simbiosis aprovechable. Ha mostrado ejemplos de asociaciones que comportan cambios evolutivos, simbiogénesis, es decir aparición de nuevos comportamientos y morfologias, nuevas vías metabólicas… En la evolución cuenta y mucho la simbiosis, diferentes tipos de seres vivos que viven juntos. Y la simbiogénesis se produce cuando diferentes tipos de microorganismos dan lugar a nuevas células por fusión o por nuevos órganos. Es a eso a lo que me refiero cuando digo que 1 + 1 es igual a 1, el nuevo organismo”.

Lynn Margulis estudiando, trabajando

En el mismo sentido, aunque sobre aspectos concretos de sus estudios, fue la presentación de Geoff MacFadden sobre simbiontes plastidios (chromalveolados) que contienen cloroplastos, y que han sufrido un doble proceso de endosimbiosis a lo largo de su historia evolutiva. Lo confirma el hallazgo de algas eucariotas secuestradas en el citoplasma de otra célula eucariota.

Previo a la celebración del congreso, un grupo de asistentes se habían inscrito en uno de los cruceros que la organización ofreció. Tuvimos la oportunidad de recorrer durante unos días, las islas San Cristóbal, Lobos, Plazas, La Española y Santa Cruz acompañados de un guía que ofreció explicaciones detalladas de los lugares visitados y de la vida en ellos. Algunas de las fotografías son de esas visitas, por tierra y mar.

Y sigue un popurrí, de turismo, historia, curiosidades, documentación, a partir de las impresiones que las islas producen en el visitante, concretamente en quien esto escribe.

Visita guiada de los participantes en el congreso
 INTRODUCCIÓN

El archipiélago de las Galápagos no estuvo adscrito a ningún estado hasta 1832 en que Ecuador tomó posesión como parte de su territorio. Tanto su historia geológica como política son recientes, en términos geológicos la edad que se le atribuye se sitúa entre los cinco y los siete millones de años, aunque hay autores que aumentan ese margen hasta los diez millones [2,6].

El conjunto de islas, trece son las principales, e islotes rocosos con una extensión de unos 8000 km2, su distancia a la costa de Ecuador es de cerca de 1000 km. Se asientan sobre la placa de Nazca y emergieron del Pacífico tras erupciones volcánicas submarinas [2,6,]. Una formación de lava y roca que ofrece la peculiar panorámica de las islas también llamadas encantadas, por su visión quasi fantasmagórica desde la distancia. Galápagos sufre una intensa actividad volcánica, propio de formaciones jóvenes. Las últimas erupciones son de 1979, 1982 y 1998 en Cerro Azul, isla Isabela, o en 2005 en Fernandina al parecer la más activa. Con más o menos intensidad se producen con frecuencia. La altura de los volcanes puede ser de 10.000 metros desde las profundidades submarinas [6]. En 1979 fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco y Reserva de la Biosfera en 1984 [1] La formación exclusivamente volcánica del archipiélago, que nunca estuvo físicamente unido al continente, explica las características distintivas de su fauna y flora. La explicación más extendida es que, en el caso de los reptiles, llegarían en balsas o ramajes desde el continente y en el de las aves que aprovecharían las corrientes de aire que confluyen en las islas. Las semillas de los diferentes tipos de vegetación pudieron llegar adheridas a los propios animales, en sus estómagos y heces. También tienen una función transcendental las corrientes de Humboldt, fría y la más cálida del Niño, corrientes que igualmente tuvieron un papel destacado en la desviación de embarcaciones de sus rutas y que forzaban la búsqueda de refugio en el archipiélago.

Erupción en Cerro azul. Isabela es la más extensa de las islas
DESCUBRIMIENTO

En 1535 Fray Tomás de Berlanga, obispo de Panamá, navegaba hacia Perú comisionado por Calos V cuando corrientes marinas desviaron el curso de su nave. «yo tomé la altura para saber en qué paraje estaban estas islas, y están donde medio grado hasta grado y medio de la Equinoccial, a la banda del Sur» [3]. A la vista de tierra y ante la precariedad de su situación, los tripulantes decidieron recorrer la isla en busca de agua. El prelado informó al rey de su hallazgo. La primera descripción de rocas volcánicas, tortugas gigantes, iguanas y otras especies se debe al obispo que no salía de su asombro ante aquellos extraños animales que parecían más de la leyenda que de la realidad. La figura 2 muestra el conjunto de islas del Archipiélago. “… en diez de Marzo, vimos una isla; e porquen el navío no abia más agua que para dos dias, acordaron de echar la barca e salir en tierra por agua e yerba para los caballos, e salidos no hallaron sino lobos marinos, e tortugas e galápagos tan grandes, que llevaba cada uno un ombre encima…” [4].

Tomás de Berlanga, conciliador y reconocido por sus méritos, se preocupaba por la suerte de los habitantes de los territorios descubiertos, era lo que podríamos decir un defensor del medio. En sus cartas al emperador y otros destinatarios manifiesta el respeto que merecen las especies animales al tiempo que practica su faceta de entendido en agricultura. Pozo Gutiérrez [4] dice “en su carta del 15 de diciembre de 1538 manifiesta su preocupación para que no se saquen perlas del mar con red, por el destrozo ecológico que esto representaba, y sí con el método tradicional”.

Mapa de las islas Galápagos.
GEOLOGÍa

La parte sólida de la Tierra, la litosfera, está formada por placas sometidas a movimientos de presión y choque entre ellas. Es la tectónica de placas. Las placas que originaron las islas Hawaii y las Galápagos, de origen volcánico, son la del Pacífico y la de Nazca. La de Nazca, sobre la que se asientan las Galápagos, se mueve a una velocidad aproximada de 7 cm/año. Cuando los picos o penachos van alcanzando la litosfera se calientan y se aplanan y la cima sufre una gran pérdida de presión por debajo de la superficie y se va forma de lava. La litosfera entonces se resquebraja y la lava fluye hacia la superficie [8]. Cuando sucede de manera continua se van formando los volcanes con la consiguiente aparición de las islas si el proceso se da en el mar. Las placas tienden a moverse linealmente, de lo que resulta una cadena de islas o archipiélago, como los ya mencionados de Hawaii y Galápagos. Debido a ese proceso de formación, un extremo de la cadena es mucho más antiguo que el otro. En Galápagos, isla Española, situada en la parte más oriental, es la más antigua, con unos cinco millones de años y de pequeño tamaño debido a la erosión, y la más joven, la más occidental, Fernandina, de sólo unos siete mil años [2,6].

explotación

Hasta 1569 las Galápagos, que no figuraban en mapa alguno, aparecieron en el mapa elaborado por Gerardus Mercator (1512–1594), cartógrafo y matemático flamenco. Piratas, balleneros, aventureros diversos y colonos utilizaron las islas durante siglos como refugio, excavando cuevas en las rocas, que todavía son visibles, y cazando los grandes animales para aprovisionamiento de carne y aceite. El resultado fue la drástica reducción de las tortugas y en algunas islas su exterminio. El total de ejemplares existentes se sitúa en 15.000, cuando su número en tiempos del descubrimiento de las islas había podido llegar a 250.000 [8].

Tortuga gigante en Isla Sta, Cruz
Asentamientos humanos en Galápagos

Hay que distinguir entre los asentamientos con una intencionalidad de permanencia y los que fueron fruto de la casualidad, como el propio descubrimiento de las islas, o los que de manera ocasional buscaban refugio, provisión de alimentos, reparación de embarcaciones, y con el tiempo, visitas de recreo y prospección de interés científico.

La captura de tortugas parece que fue iniciada por Ambrose Cowley, británico, que participó en expediciones piratas. En 1684 había cartografiado las islas designándolas con nombres ingleses que aún siguen figurando junto a los dados por los españoles y, posteriormente, por el gobierno ecuatoriano al incorporar el archipiélago a su territorio. Los piratas, algunos de cuyos jefes, como el propio Cowley, eran personajes de alcurnia, estaban apoyados por el gobierno británico con el objetivo de atacar los barcos españoles cuando volvían cargados de sus posesiones en tierras de ultramar.

Las relaciones entre las potencias eran cambiantes, entonces y en otras épocas, obedeciendo a intereses estratégicos y económicos. En aquel período, cuando Inglaterra y España firmaron la paz, los piratas dejaron de recibir ayuda lográndose una relativa calma en ese aspecto. Después de la piratería, una vez que el archipiélago fue suficientemente conocido, se convirtió en lugar de paso de los barcos balleneros, ingleses y norteamericanos principalmente, que capturaban las tortugas como alimento para sus travesías. La labor era completada por los cazadores de focas, lobos marinos y otros animales. Uno de los promotores en la imparable caza de ballenas hasta casi el exterminio de algunas especies, fue James Colnett, marinero inglés (volveremos a él en el apartado Curiosidades). Esa actividad incontrolada se practicaría durante buena parte del siglo XIX.

Entre los individuos que habitaron un tiempo alguna de las islas, está el caso del irlandés Patrick Watkins quien hacia 1800 llegó a isla Floreana, al parecer abandonado por la tripulación del barco inglés en el que navegaba. Se le considera su primer habitante. Cultivó la tierra obteniendo patatas y legumbres que cambiaba por ron (que también consumía a su antojo) a los marineros de los barcos que se detenían en busca de provisiones. Sin embargo, una ambición desmedida le llevó en diversas ocasiones a atacar a las pequeñas embarcaciones que se aproximaban desde el barco que, al no poder atracar en la isla, permanecía mar adentro. Se dice que prácticamente convirtió en esclavos a los marineros que llegaron en esas barcas, que ocultaba o destruía. De lo poco que se sabe de este sujeto ha llegado la descripción del capitán David Porter que en una de sus travesías tuvo ocasión de conocerlo y que lo describe como de aspecto horripilante que infundía pavor.

Al parecer en una de las lanchas robadas abandonó la isla en 1809, llegó a Guayaquil, y de allí a Paita en Perú, donde fue detenido y se pierde el hilo de su aventura que pudo durar algunos años más.

Al poco de la anexión a Ecuador en 1832, isla Floreana recibió habitantes involuntarios, eran soldados, condenados que fueron deportados a la isla y que bajo la dirección de un prócer se dedicaron a la agricultura y la ganadería. Todo ello con la consiguiente introducción de animales y plantas ajenos al medio que supusieron un claro riesgo para las especies autóctonas. La utilización de la isla como destierro de prisioneros y explotación de recursos siguió adelante con dramáticas consecuencias, para los condenados, en ocasiones para sus caciques y también por la aniquilación de tortugas, lobos marinos y otros animales. Hay que tener en cuenta que, una vez descubiertas, las islas se convirtieron en lugar de paso y visita para embarcaciones de recreo. Fueron numerosos los visitantes ilustres, así como científicos interesados que repostaron allí ya que el conjunto de las islas devendría un auténtico paraíso para los naturalistas. Dos expediciones de ese tipo fueron las más importantes, la de Alessandro Malaspina (1754–1810), marino siciliano al servicio del rey de España que dio la vuelta al mundo y la de Charles Darwin en 1831, sobre la que volveremos más adelante.

Otros asentamientos fueron en San Cristobal, una colonia fundada por Manuel J. Cobos en 1866 llamada “El Progreso”. Cobos implantó el cultivo de la caña de azúcar y del café, consiguiendo una gran producción y éxito en las actividades que emprendía. Para el trabajo, se valía de los prisioneros enviados por el gobierno pero generalizó un régimen de despotismo y crueldad que finalmente le costaría caro. La inminente rebelión de sus trabajadores y la oposición a sus métodos inhumanos por parte de su ayudante personal acabó con su vida en 1904. Los implicados fueron absueltos en el juicio [1].

Una función muy diferente es la que se ha estado llevando a cabo en el Plan de Cooperación 2005–2008 entre la Agencia Española de Cooperación y el Gobierno de Ecuador dentro del Convenio sobre Biodiversidad [1].

A partir de 1926 fueron llegando grupos de noruegos que buscaban llevar adelante negocios prósperos y se asentaron en Floreana y en Santa Cruz para explotar los recursos pesqueros y agrícolas. Para cualquiera con pretensiones de permanencia era imprescindible la dedicación a la agricultura a fin de asegurar la subsistencia. Sin embargo, la pretensión de afianzar negocios lucrativos con la pesca no cumplió las expectativas por lo que hacia 1929 fueron abandonando las islas.

Durante la Segunda Guerra Mundial parte del Archipiélago fue base militar de Estados Unidos. Concluida la guerra Isla Isabela, sirvió de Colonia Penal para el encarcelamiento de aquellos a quienes el gobierno ecuatoriano sometió a distintas condenas, delincuentes o bien opositores políticos, y que estuvo en funcionamiento desde 1946 hasta 1959. Se hicieron campamentos en diversos cerros, siendo el llamado Alemán el que es descrito como uno de los más atroces. Los presos tuvieron que construir un extenso muro cargando las piedras desde largas distancias. Una actividad sin sentido si la pretensión era que quedaran encerrados ya que incluso sin ese muro las posibilidades de escapatoria eran nulas. El triste nombre de Muro de las lágrimas no necesita de más descripción:

Se calcula alrededor de 500 especies endémicas, aunque se han introducida otras. El proceso de llegada e implantación de especies vegetales y animales tuvo que ser lento. Todas las formas fueron llegando, por mar y aire y en el interior, o adheridas, a los diferentes tipos de animales e insectos que consiguieron arribar. Scalesia es una representación de la vegetación mejor adaptada a los climas tropicales secos y de transición y es aprovechada por una variedad de aves terrestres a quienes sirve de refugio. Otras especies vegetales son los manglares (en zonas costeras), cactus y palo santo (zonas áridas), orquídeas, musgo, helecho, líquenes en zonas (húmedas) así como hierbas y pasto en diferentes áreas.

Área de la antigua hacienda Progreso con el anuncio del programa de cooperación española. En la foto el arqueólogo Eudald Carbonell
Manglares
Scalesia
FAUNA

Han sido catorce subespecies de tortugas gigantes. Tres de ellas extinguidas y una cuarta, representada por un solo ejemplar macho, Solitario Jorge que, con una edad estimada de 100 años murió en 2012 en la Estación Científica Darwin, a cuyo cuidado se encontraba. La longevidad de estos animales puede llegar hasta 150 años y su peso oscila de 150 a 270 kilos. Como se ha comentado, estuvieron al borde la extinción debido a su caza tanto para alimento como para el aprovechamiento del aceite, que también afectó a los lobos marinos. Semejante barbarie estuvo a cargo los barcos que entraban para aprovisionamiento y del propio del país. Una vez reconocido el valor y el interés de las islas para el estudio de la naturaleza y evolución de la vida, se les prestó atención mundial y nacional. Instituciones para la investigación y conservación de la biodiversidad y para la educación ambiental son la Estación Científica Charles Darwin, desde 1964 en Santa Cruz, y el Servicio del Parque Nacional de Galápagos. También otras instituciones como la Universidad de San Francisco de Quito que organizó en 2005 la Cumbre de la Biodiversidad en San Cristobal con la participación de un nutrido grupo de científicos expertos entre los que figuraban Lynn Margulis y Ricardo Guerrero.

Es en Isla San Cristobal, donde se encuentra la galapaguera, creada para la conservación y bienestar de la población de tortugas terrestres de la isla, Geochelone Chamensis.

Muro de las lágrimas en Isla Isabela
UNIVERSO ANIMAL

De los pinzones de Darwin (Finches) existen 13 especies muy parecidas entre sí, que evolucionaron a partir de un ejemplar. Su pico atrajo la atención de Darwin al observar cambios que consideró adaptativos. Otras, entre las numerosas aves son el piquero de patas azules, las fragatas o rabihorcados, mostrando los machos su buche rojo inflado en época de apareamiento. La gaviota de lava (especie más raras del mundo). Están también el albatros ondulado, solamente en isla Española, el cormorán no volador en Isabela y Fernandina aunque con pocos ejemplares. Otras especies y numerosas son los tiburones y los lobos marinos y, en menor número, los pingüinos. Las iguanas de tierra y de mar, aparecen en grupos muy numerosos y es fácil verlas y aproximarse a ellas.

Galapaguera en Isla St. Cristobal. Organizador del congreso y E. Carbonell
Aspectos sociales

Son muchos los intereses que hay que congeniar para un futuro que contemple la preservación de las islas, algo que no está en modo alguno garantizado. En materia de sostenibilidad, las dificultades son siempre las mismas, los intereses de la población frente a las necesarias medidas para conservar unos ecosistemas cuya fragilidad sufre las consecuencias de la actividad humana. El crecimiento imparable de la población supone una parte del problema. Baste mirar el censo de 1950 que arroja un número de 1346 habitantes en el conjunto de las islas, cantidad que en el año 2000 se estimaba en 17.000 y en 2015 alcanzaba los 25.000. Y a todo ello hay que añadir el turismo en ascenso que ya supera el número de 60.000 individuos al año.

Isla Lobos en St. Cristobal. La autora ante iguanas de indiferentes a su presencia.
Lobos marinos
Piqueros de patas azules
Curiosidades

En Isla Floreana se “instaló” la primera “oficina de correos”. Pudo ser de manera más o menos espontánea por parte del capitán inglés, James Colnett, durante una expedición realizada por encargo de la corona británica en 1793. Colocó un barril cerca de la playa donde se depositaban la correspondencia y otros envíos, que eran recogidos por los barcos que arribaban a la isla y enviados a sus respectivos destinatarios. También se producía el proceso inverso. Se le asignó el nombre de “Bahía Post-office, de la que todavía quedan vestigios [6].

 “Oficina de correos” en Floreana

Historias truculentas ocurrieron también en Floreana que, corregidas y/o aumentadas, fueron carnaza para la prensa amarilla de la época en Estados Unidos y en Europa. Sus protagonistas, sin conocimiento previo entre ellos, llegaron en fases separadas. En 1929, la pareja formada por Dora Strauch y Friedrich Ritter, alemanes, que buscaron y encontraron en la isla el modo de vida deseado, naturaleza y aislamiento que les permitiera llevar una vida natural procurándose su propia subsistencia como colonos solitarios. Con poca diferencia fue el matrimonio Wittmer, también alemanes, Heinz y Margaret con su hijo y un par de perros. Ella llegaba embarazada. Y poco después apareció la que proclamaba su título de baronesa, la austríaca Eloísa von Wagner, con tres acompañantes masculinos. Mujer que presumía de poderosos contactos, la baronesa recibía la visita personajes famosos, millonarios y políticos en el curso de sus crucero, a quienes alojaba en el “hotel” que se hizo construir, “El Paraíso”.  

Los acontecimientos acabaron en tragedia para algunos, el Dr. Friedrich Ritter murió repentinamente, y en 1934 uno de los amantes de Eloísa, Rudolf Lorenz, también apareció muerto en una playa, junto con otro de los hombres, no se sabe si intentando huir. De la baronesa y otro de sus compañeros nunca se supo nada más. Las relaciones entre los tres grupo fueron del todo menos cordiales. Tanto es así que años más tarde Dora Strauch escribió un libro al que tituló Satán llega al Edén, lanzando acusaciones contra Margaret Wittmer. Esta, a su vez, respondió con otro libro, Floreana, lista de correos, ofreciendo su versión de los hechos y una detallada descripción de las relaciones entre ellos. Además de referirse a ese conjunto humano, el libro constituye el relato de una colonización familiar en un medio inhóspito [10]. La autora murió en el año 2000 a los 96 años. Sus descendientes continúan en la isla y en Guayaquil dedicados al negocio del turismo.

Darwin y las Galápagos

Si hay dos términos que aparecen indisolublemente asociados son los de Darwin y Galápagos. Todo sucedió en la expedición exploratoria de la Patagonia y Tierra del Fuego, con Darwin a bordo del HSM Beagle, al mando del capitán Robert FitzRoy (1805–1865). Un viaje que se alargó cinco años, de 1831 a 1836, que serían de los más productivos para el desarrollo de la biología y otras disciplinas relacionadas, con pocos más medios que la observación y la recolección como elementos sometidos a la curiosidad y al raciocinio. Darwin emprendió el viaje que habría de cambiar el rumbo no solo de la biología sino del conocimiento, el debate y la controversia del origen y evolución de la vida [7]. Y a la vez fue el germen para ideas que con el tiempo y, contra todo razonamiento irían ganando adeptos. Así, fueron creciendo y afianzándose sin ninguna base movimientos ideológicos como el creacionismo, la eugenesia y más recientemente el diseño inteligente, eufemismos para enmascarar y extender ideas carentes de base que solo obedecen a intereses de determinados sectores.

No son muchas las teorías que han supuesto una piedra angular para el progreso continuado de la ciencia. Los trabajos de Darwin, que dieron lugar a su teoría evolutiva según la selección natural es una de ellas. Algo que, aún reconociendo la importancia de sus ideas e interpretaciones, ni él mismo calibraría su alcance. Las especies (concepto al que también se refirió y sobre el que postuló) están sometidas a cambios evolutivos que suponen una adaptación al medio que se transmiten a las siguientes generaciones y permiten su supervivencia. Es la supervivencia del más apto en el sentido del que más eficazmente es capaz de adaptarse a su medio realizando los cambios apropiados en su organismo. El pico de los pinzones fue una de las carácterísticas observadas que daban valor de evidencia [7].

Es bien sabido que El origen de las especies se publicó en 1859 agotándose de forma inmediata los primeros 1500 ejemplares de la edición. Era una época de un gran interés científico y cultural con la pujanza de nuevas ideas, algunas de ellas compartidas y otras discutidas e incluso denostadas, pero de una provechosa actividad investigadora e inquisitiva, teniendo en cuenta los recursos y conocimientos del momento. Durante los años siguientes y llegando incluso hasta nuestros días ha habido una apropiación indebida de los conceptos darwinistas, especialmente los relacionados con la supervivencia del más apto. Esa apropiación dio lugar a finales del siglo XIX a movimientos eugenésicos que, durante la segunda guerra mundial, tuvo una trágica aplicación por parte de Hitler y sus secuaces en su intento de expandir la raza aria en su total pureza y, en consecuencia, la eliminación de las otras “inferiores”. En otros ámbitos se han relacionado los conceptos darwinistas a aspectos de socialización, arguyendo la falta de aptitud de quienes no logran el éxito en su vida. No hace falta mucho ingenio, del que al parecer hay una gran carencia, para darse cuenta que esa concepción interesa a determinados estamentos/individuos para justificar la anulación de derechos y perpetuar situaciones de servidumbre, mansedumbre y pobreza.

La visita al Parque Natural de las Galápagos está “controlada”. Los visitantes reciben una serie de instrucciones que tienen que respetar para evitar el deterioro de este “paraíso natural”. Responsabilidad y respeto son absolutamente necesarios para disfrutarlo con todos los sentidos. Vale la pena; el placer que se obtiene es único y perdura en el recuerdo como una de las vivencias más extraordinarias.

Pinzones

Bibliografía

1. Araucaria XXI (2005). Galápagos. Conservación y desarrollo en las islas encantadas. Proyecto integral AECI-Parque Nacional Galápagos.
2. Beebe W (1988). Galápagos: World’s end. Dover Pub. Inc
3. del Busto JA. El descubrimiento de las Islas Galapagos por el obispo Fray Tomás de Berlanga. BIRA, Lima, 12:85·91
4. del Pozo Gutiérrez I (2018) Fray Tomás de Berlanga, descubrido de las Galápagos. Revista de historia.
5. Gómez de Melenchon I (2005). Galápagos. El proyecto fotográfico Genesis de Sebastiao Salgado. Magazine La Vanguardia.
6. Jackson M H (2002). Galápagos. A natural history. University of Calgari Press, Calgary, Canada.
7.  Moorehead A. (1980). Darwin. La expedición en el Beagle (1831–1836).
8. Ortega P, Burgos E. (2005. .Ecuador, guía total. Grupo Anaya.
9. Wikipedia [2018]. Galápagos.
10. Wittmer M (1982), 3ª. Ed. Floreana, lista de correos. Ed. Juventud

Fotografías

Fig. 1. Lynn Margulis.
Fig. 2. Visita guiada de los participantes en el congreso CChica.
Fig.3. Erupción Cerro Azul. Fig. 11 Correos, [6]Fig.
4. Mapa de las Islas Galápagos Araucaria [1]
Fig.5. Tortuga gigante en Isla Santa Cruz. CChica
Fig. 6. Hacienda El Progreso. CChica
Fig. 7. Muro de las lágrimas [1]
Fig.8. Scalesia, manglares, orquídea [1,6] cactus. CChica,
Fig. 9. Galapaguera. CChica
Fig. 10, Iguanas, Lobos, piqueros CChica
12. Pinzones, Moorehead A
Portadas: Fragata [6]. Puntos de libro, Jaime Domínguez Rodas,
Darwin, [7], Origen de la species. Edición facsimile de Ed. Atheneu, NY 1067